Cartagena


Bayunca reclama con urgencia el alcantarillado

LIA MIRANDA BATISTA

02 de diciembre de 2016 10:13 AM

Teresa Herrera reside en la calle Los Robles del corregimiento de Bayunca hace 22 años. Observa con preocupación la base de la nevera que sacó hace meses a crédito porque teme que no aguante otra inundación. Pese al inclemente sol, su casa permanece húmeda y las paredes aun conservan la marca del nivel de agua alcanzado por la lluvia del pasado domingo.

"Ese día el agua me agarró montada en una cama, cuando vimos que llovía con fuerza y sin parar ya sabíamos que el agua se nos iba a meter, por eso yo me encarame para no mojarme porque sufro de artritis; al rato todo esto parecía un río", recuerda. A sus 67 años esta bayunquera parece resignada a convivir entre aguas residuales y mosquitos. La posibilidad de ver a su tierra con el servicio de alcantarillado ya no la trasnocha. "Todo se queda en promesas, desde que oigo a los políticos que están en eso y nada, seguimos sin alcantarillado", dice.

En la calle Japón el panorama se repite. Grandes charcos de aguas negras y maleza “adornan” de punta a punta la calle. "Siempre que llueve las aguas que bajan de la calle Las Flores se desvían hacia acá y duran más de dos horas para bajar. Hay días en que no corre siquiera y quedamos atrapados en nuestras casas", describe Lidia Ayola, quien hace un par de días instaló bloques de cemento en la entrada de su vivienda para evitar que las aguas entren y terminen de dañar sus enseres.

Dairo Narváez, de 31 años, señala que construcciones como la ruta 90A, inaugurada en noviembre de 2015, han ocasionado que las aguas retornen con más intensidad al corregimiento. Los box-culvert dispuestos para canalizar el tránsito de aguas parecen no dar abasto.

"Las aguas que corrían hacia los terrenos donde se construyó la vía  ahora permanecen estancadas y entran a nuestras calles. Es una ruta que nos permite acceder a la Vía al Mar, pero nos perjudica cada vez que llueve".

En la calle-canal Arroyito huele mal, pese a que fue diseñada para evacuar aguas lluvias, algunos de sus moradores afirman que cuando arrecian los aguaceros el caudal aumenta y la obra resulta insuficiente.

"No entendemos por qué hicieron ese canal así. Aquí sufrimos todos los vecinos porque aunque tratamos de evacuar las aguas de nuestras casas con pequeños canalitos, el agua queda empozada en la calle y eso causa mosquitos y hasta accidentes de motos", refiere Omar Reyes, habitante de la calle.

Los residentes del sector Cooperativo han implementado toda una serie de alternativas para resguardarse de las inundaciones. En una tienda del sector, por ejemplo, los refrigeradores están montados sobre cajas de gaseosas, pues con el último aguacero quedaron con "el agua hasta el cuello".

"Todas las calles estaban llenas, y en la tienda faltó poco para que el agua llegara al techo. Me ha tocado ideármela para alzar los refrigeradores porque son costosos y no puedo permitir que se me dañen. La ultima vez perdí parte de la mercancía porque el agua nos cogió desprevenidos, el nivel del arroyo "Mata Gente" sube muy rápido y cuando quisimos darnos cuenta ya el agua la teníamos encima", narra Cristián Taborda, propietario de la tienda.

Marisol Ruíz corta tomates y zanahorias sentada en la terraza de su casa. Acumula 26 años de vivir en Bayunca y en su calle, en el sector El Ceibal, se alzan montañas de lodo y los charcos de verdín yacen desde el pasado domingo.

“Fue muy feo ese aguacero, tuve que tomar una aspirineta de la angustia que sentí porque la lluvia nos cogió durmiendo, tuve que despertar a mis hijos y llevarlos donde el vecino. Ese día se me ahogaron varios paticos y gallinas que tenia en el patio y la estufa se me dañó", recuerda sin la desesperación de ese día, pero con la esperanza de no volver a vivirla.

PUEBLOS OLVIDADOS
Bayunca, a solo 20 minutos de Cartagena, exige progreso. Sus habitantes, descendientes de negros e indígenas libres, hoy reclaman atención de la Administración Distrital y del gobierno Nacional. Aun inmersos en la rutina, piden no ser víctimas del olvido y las promesas incumplidas. "Ya hemos esperado bastante", dice Teresa mientras observa desde la ventana de su casa a un grupo de estudiantes que regresan del colegio.

¿Por qué tanta demora? Al igual que Bayunca, los corregimientos de Tierrabaja, Puerto Rey, Arroyo Grande, Manzanillo, Punta Canoa y Barú permanecen desde su fundación a la espera de la instalación del sistema de alcantarillado. Una promesa que han escuchado en boca de líderes y alcaldes de turno, pero que a la fecha no se ha cumplido.

Ni las acciones judiciales han servido para que su clamor sea escuchado. El 29 de agosto de 2008 la comunidad de Bayunca interpuso una acción popular ante el Juzgado Décimo Segundo Administrativo de Cartagena solicitando la instalación del alcantarillado. Dos años después, el 29 de marzo de 2010, el Juzgado dictó una sentencia a favor del corregimiento en la que conmina a la protección de los derechos colectivos de la población y ordena al Distrito la construcción del alcantarillado.

“En la demanda se exigía la defensa de los derechos colectivos a tener un ambiente sano, como la constitución lo manda, pero el Distrito apeló la sentencia, se fue a segunda instancia y luego la acción popular la ganamos en definitivo en 2012”, dijo Óscar Socarras, líder del corregimiento.

Desde entonces han pasado cuatro años, pero el alcantarillado no llega a esta población.

DEL PAPEL AL HECHO HAY MUCHO TRECHO
La última esperanza para los bayunqueros salió de boca del vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, en mayo de 2015. “Son 33 mil millones de pesos para el alcantarillado de Bayunca, es un compromiso hecho por el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Vivienda para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes” expresó el vicepresidente en ese momento. 

Luz Helena Paternina, secretaria de Planeación del Distrito, afirmó que el proyecto para llevar el sistema de alcantarillado a Bayunca y Pontezuela se contempla en el Plan de Desarrollo 2016-2019.

Por su parte, Jhon Montoya, gerente de Acuacar, explicó que el proyecto de alcantarillado para Bayunca y Pontezuela está diseñado, pero requiere de financiación y la adquisición de los predios por parte del Distrito donde se van a construir las obras. “Nosotros en su momento diseñamos un proyecto que fue presentado a la Secretaría de Planeación y al Ministerio del Medio Ambiente para buscar financiación, pero nos lo devolvieron porque ellos exigen que los terrenos donde se van a construir las obras estén adquiridos. El terreno que seleccionamos para hacer la estación de bombeo  de aguas residuales ya fue invadido. En este momento hemos hecho el rediseño del proyecto buscando otro lote, solicitamos el avalúo del mismo para pasarle el valor al Distrito y de esta forma puedan adquirirlos para sacar adelante el proyecto desde el punto de vista técnico”, dijo.

Mientras todas las partes en cuestión dan su mejor explicación sobre la gestión que han hecho, los bayunqueros y residentes de los demás corregimientos viven los padecimientos del olvido y con acierto aseguran que los papeles engavetados en la Administración distrital y nacional no los amparan de las inundaciones y demás consecuencias que les deja la falta de alcantarillado y de un sistema de drenaje pluvial.

“Bayunca huele mal”, dice con dolor Óscar Socarrás, uno del corregimiento.

DINEROS QUE SE NECESITAN PARA OBRAS DE ALCANTARILLADO
Bayunca/Pontezuela: $64.989.941.027.00
Tierra Baja /Puerto Rey: $15.000.000.000
1 fase: $3.131.000 millones de pesos en convenio con Aguas de Cartagena.
Manzanillo del Mar: $4.000.000.000
Arroyo de Piedra: $8.000.000.000
Arroyo Grande: $400.000.000

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