Cartagena


CAV: un centro de esperanza para la fauna silvestre

Ya fue inaugurado el Centro de Atención y Valoración de Fauna (CAV), el cual seguirá mejorando sus servicios e instalaciones para atender a los animales.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

24 de mayo de 2021 12:00 AM

El Centro de Atención y Valoración de Fauna de Cartagena (CAV), que por fin fue inaugurado el pasado 21 de mayo, desde el año pasado ha sido el salvavidas de más de mil animales silvestres que han llegado allí tras ser víctimas de tráfico, estar heridos, capturados ilegalmente o simplemente fuera de su hábitat natural, cumpliendo con una labor esencial para el cuidado de la fauna silvestre y por supuesto, del ecosistema.

La inauguración se dio tras el cumplimiento de una serie de normas y acondicionamientos que se hicieron al CAV, el cual se encuentra en las instalaciones de La Bocana.

Norma Badrán, subdirectora técnica y de desarrollo sostenible del Establecimiento Público Ambiental (EPA), explicó que se han aumentado las jaulas donde se reciben a los animales y comentó que si bien el CAV ya cuenta con sala de cirugías, consultorio médico veterinario y área de nutrición, este sigue en un proceso de mejoramiento continuo, con un presupuesto de $300 millones para este 2021.

“Desde el año pasado venimos recibiendo a la fauna silvestre, tanto la que es decomisada como la que es entregada de manera voluntaria, hemos tenido bastantes entregas porque la gente ha entendido que a la fauna no la debemos sacar de su medio”, afirmó.

CAV: un centro de esperanza para la fauna silvestre
El proceso

El CAV cuenta con un equipo técnico que se conoce como “equipo de rescate”, el cual es el encargado de recibir la información tanto de la Policía Ambiental como de las personas que llaman para reportar un caso.

“Es muy triste ver animales encerrados, el mayor porcentaje de tráfico de especies se da en aves, a ellas las recibimos y quedan en un área de observación o cuarentena. Allí, llega el personal técnico que está conformado por un biólogo y un médico veterinario, y se les hace la respectiva valoración”, explica Badrán.

Lo mismo sucede con otras especies como reptiles y mamíferos, cuando llegan lo primero que se hace es ver en qué estado están con el fin de definir los pasos a seguir, es decir, cómo se hará la rehabilitación, ver si efectivamente el CAV está en capacidad de realizarla o si es necesario hacer un traslado, y finalmente corroborar si el animal es apto o no para ser liberado en un hábitat natural.

CAV: un centro de esperanza para la fauna silvestre

Todo se da de la mano del equipo técnico que es el que evalúa a los animales y toma una decisión de manera conjunta sobre su condición particular.

“En el caso de las aves, por ejemplo, hay unas que llegan y no saben volar, entonces lo que hacemos después de la observación es colocarlas en unos espacios o voladeros donde pueden hacer sus ejercicios. Ahí vamos haciendo seguimiento hasta que podamos darnos cuenta que pueden ser liberadas o reubicadas”, dijo la funcionaria.

Esta “reubicación” se da en casos en los que se reciben animales que no son de la zona. En ese escenario, desde el EPA intentan contactarse con otra autoridad ambiental con el fin de que se pueda hacer el traslado, y en caso de que no sea posible se estudian otras alternativas como un zoo criadero o un tenedor de fauna legalmente constituido.

“Eso es lo que se llama disposición final de la especie una vez hace su presencia o recorrido por el CAV, porque este es un hogar de paso. No nos podemos quedar con animales allí, sino que una vez terminada esa observación y preparación del animal, este es liberado en su hábitat natural”, destacó Badrán.

Las especies

Según el EPA, de enero a abril de este 2021, 593 especies ingresaron al CAV: 475 aves, 91 reptiles y 27 mamíferos. De ellas, 551 fueron liberadas, 21 fueron reubicadas y lamentablemente, 28 fallecieron.

Entre estos animales se encuentran canarios, pirras, garzas, boas, iguanas, tortugas, monos, mapaches, perezosos, zarigüeyas, entre otros.

“Este es un centro que le brinda esperanza a estas especies que son traficadas y que antes no contaban con un sitio donde las personas pudieran llamar o llevarlas, y que podían morirse porque muchas de ellas necesitan un tratamiento médico veterinario”, agregó Badrán.

CAV: un centro de esperanza para la fauna silvestre

De acuerdo con la funcionaria, hay muchas especies que llegan en muy mal estado pero que gracias al trabajo conjunto que se realiza en el CAV han podido ser liberadas.

“Lo que queremos es mandar un mensaje a la comunidad de que la fauna silvestre no se debe tomar como mascota. Los loros, las tortugas, las guacamayas, las ardillas, no son para domesticar porque les hacemos un daño no solo a ellos sino al ecosistema. Una vez un animal de estos ha sido improntado (que se acostumbra a la persona) es muy difícil rehabilitarlo porque se acostumbró a que le dieran todo, entonces en el CAV lo que tratamos es que ese apego termine”, puntualizó.

Desde el EPA trabajan de la mano con la Policía Ambiental para poder ayudar al mayor número de especies. Si usted conoce de un caso puede comunicarse a través del correo atencionalciudadano@epacartagena.gov.co , las redes sociales del EPA, o el Whastapp 3143473709.

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