Comerciantes de Bazurto piden más flexibilidad

27 de mayo de 2020 12:00 AM

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Desde que se iniciaron las restricciones en el Mercado de Bazurto para prevenir la propagación del COVID-19, los más afectados han sido los trabajadores tanto formales como informales que derivaban su sustento en este lugar.

Las medidas permiten solo a los mayoristas generar actividad comercial pero al por mayor y no al detal, por lo que sus ingresos se han visto afectados hasta en un 80 por ciento. Desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la tarde, el comercio en esta central de abastos es nulo.

(Cartagena llega a 2.220 casos y 106 muertes por coronavirus).

Los minoristas y tenderos de barrios deben llegar de madrugada y hacer todas sus compras hasta antes de las 8 a. m., al igual que algunos revendedores y carretilleros que se las ingenian para estar en la zona y luego salir a caminar las calles de la ciudad vendiendo toda clase de productos.

Sin embargo, ayer la situación fue caótica, ya que hasta a los propios mayoristas les tocó hacer largas y demoradas filas para ingresar, debido a la afluencia de personas y a que solo hay dos entradas habilitadas.

“Yo llegué a las 4 de la mañana y demoré casi dos horas esperando, entré después de 6 a. m., la fila era inmensa, no había distanciamiento social, estábamos apiñados”, señaló Arnold Cantillo, mayorista de víveres y abarrotes, explicando que esa aglomeración se debió al aislamiento total que hubo el domingo y el lunes festivo, el cual originó que ayer centenares de compradores y vendedores se desbocaran a Bazurto.

Cantillo aseguró que la semana anterior y ayer sus ventas fueron mínimas. “Solo le estamos vendiendo a los tenderos, y hoy (ayer) no los dejaron entrar porque muchos de ellos ni siquiera tienen un registro de Cámara y Comercio. Nosotros les estábamos expidiendo unas certificaciones que les sirvieron hasta el sábado, pero desde hoy los policías no se las aceptaron así que ellos no pudieron hacer las compras”, enfatizó.

La propuesta de los minoristas

Si por el lado de los mayoristas la situación es mala, por el lado de los minoristas es crítica. Y es que a ellos nadie les está comprando, pues las personas del común no pueden acceder al mercado. La señora Myriam Arrieta, con más de 16 años vendiendo pescados en la avenida del Lago, expresó con nostalgia que lleva varios días regresando a su casa sin un peso en el bolsillo. “Esto es una cadena, aquí el mayorista vive del minorista y el minorista vive del ciudadano común. Pero así como vamos ningún negocio sobrevivirá. Yo hoy llegué a las 4 de la madrugada y me tocó hacer una fila de más de dos horas. Entré a las 7:15 de la mañana. A esa hora a quién le iba a vender si a las 8 me tocaba guardar la mercancía. Lo único que alcancé a hacer fue comprar 5 mil pesos de hielo y echárselos a las cabas donde tengo los pescados que compré el sábado. La semana pasada fue igual, uno ya no vende nada. La Policía pasa a las 8 a. m. por todos los puestos diciéndole a la gente que es hora de cerrar”, expresó Myriam.

Respecto a la jornada de ayer, señaló que fue caótica porque hubo disturbios entre algunos vendedores y la Fuerza Pública, y hasta hubo gases lacrimógenos. “Fue terrible, catastrófico”, contó.

En esa línea de la avenida del Lago se ubican cerca de 70 vendedores de pescados, quienes, al igual que otros minoristas de Bazurto, le hacen una misma petición a la Alcaldía: que les permitan trabajar al menos hasta el mediodía, y principalmente que dejen entrar al ciudadano común con el pico y cédula, obviamente bajo un estricto control de bioseguridad.

Hablan las autoridades
“Venimos realizando un control estricto en todos los puntos de acceso a Bazurto donde se les está exigiendo a los propietarios de los negocios que deben presentar la Cámara de Comercio y a los trabajadores que sean acreditados mediante una certificación. También se les está pidiendo que cumplan con el pico y cédula de cada día”, manifestó el coronel Juan Valderrama, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Cartagena. Por su parte, el secretario del Interior, David Múnera, detalló que: “Hemos exigido mayor control pero hay dificultades porque estamos impidiendo el ingreso de mucha gente al mercado, entonces ha habido roces y hemos tenido que emplear al Esmad”. El funcionario sostuvo que aunque las medidas fueron socializadas con los comerciantes y se instaló el Puesto de Mando Unificado, hace falta mayor compromiso, pues se están presentando algunos problemas que dan paso al desorden y el caos.“Tenemos varios problemas: los mayoristas no están identificando a sus empleados; muchos minoristas llegan sin la Cámara de Comercio para identificarse y así no los podemos dejar entrar; los carretilleros quieren entrar y no pueden”, añadió Múnera, quien pidió a los comerciantes abrir más temprano sus negocios, pues ellos deben acoplarse al horario dispuesto por la Alcaldía, y no al revés.
Otras propuestas
Desde Avoviva (Asociación de Comerciantes y Empresarios de Víveres y Abarrotes y otros afines de Bolívar), están analizando una propuesta para ser enviada a la Alcaldía de Cartagena. Esta consiste en que se habilite una entrada por el almacén Solo Moda, en la avenida Pedro de Heredia, que serviría para evitar aglomeraciones y la problemática que se genera con los compradores de pequeñas tiendas que no tienen certificaciones y que se exponen a la inseguridad. También pedirían que se realicen demarcaciones en las entradas ya existentes, para que las personas tomen conciencia del distanciamiento social.

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