Mientras se desarrolla el desmonte del edificio Aquarela, Promotora Calle 47, constructora del edificio, reportó unas supuestas quejas por parte de los residentes de los barrios aledaños a la edificación. “Han recibido quejas de vecinos de Torices que están cercanos al edificio, por la forma ‘desastrosa’ como se está llevando a cabo la demolición y que se aparta de la promesa hecha por el alcalde Dumek Turbay, de que la demolición se haría adoptando todas las medidas de seguridad social y medioambiental”. Al mismo tiempo, agregaron que el proceso se está llevando a cabo con “altos riesgos sociales y ambientales”.
Frente a esto, Edurbe reportó que, hasta la fecha, no ha recibido ninguna queja relacionada con la demolición del edificio. Fanny Guerrero, gerente general de Edurbe, desmintió las afirmaciones sobre altos riesgos sociales y ambientales asociados con la demolición. ”No hemos recibido quejas por el desmonte de Aquarela y curiosamente la queja la reporta la constructora del edificio”. Lea aquí: Constructora de Aquarela denuncia presuntos riesgos en demolición
Destacó que el proceso se está llevando a cabo de manera meticulosa y quirúrgica. “Es falso que la obra se esté haciendo con altos riesgos sociales y ambientales, y mucho menos se está generando ruido. Precisamente, el método quirúrgico con el que se demuele, piso a piso, para así no afectar a las propiedades cercanas y al Castillo San Felipe, ha generado que algunos piensen que el proceso marcha lento. Por ende, es ilógico lo que denuncia la constructora”. Lea aquí: En vivo: así avanza la marcha contra el Gobierno Petro en Cartagena
En cuanto a los posibles efectos secundarios de la demolición, como polvo que pueda ser llevado por los vientos a propiedades cercanas, Guerrero explicó que esto ha sido socializado previamente con la comunidad y autoridades locales, nacionales e internacionales. Afirmó que el proyecto ha contado con el respaldo de actas de vecindad y se han compartido detalles sobre los métodos de construcción y avances con la comunidad.
De acuerdo con Guerrero, han gestionado adecuadamente el manejo de escombros y no han recibido quejas sobre daños a propiedades vecinas por este motivo.
El Distrito recordó que, para mitigar los impactos ambientales, Atila tiene un Plan de Acción Socioambiental y de Seguridad y Salud del Trabajo robusto, en cumplimiento de la normativa ambiental vigente. Este plan está disponible para consulta pública y detalla las acciones para manejar las relaciones con la comunidad, controlar el ruido y gestionar eficientemente los residuos sólidos.
En términos de gestión de escombros, Edurbe y Atila están trabajando en un protocolo para reutilizar estos materiales, como en la construcción de barreras costeras u otros proyectos de utilidad pública.
