El edificio Torre del Reloj, ubicado en la plaza de Los Coches del Centro Histórico, ha causado más de un susto a la ciudadanía y a la misma Alcaldía.
El motivo: su alto deterioro provocó en una oportunidad que un pedazo de uno de sus balcones se desplomara, afortunadamente sin lastimar a transeúntes. Es por eso que desde el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC), motivado por esta situación y quejas presentadas por la comunidad, le ha hecho seguimiento a la edificación y la ha sellado en varias oportunidades.
Luego de la última visita técnica, hecha hace pocos días por ingenieros de la División de Patrimonio de este ente, se ordenó el desalojo preventivo de este edificio ante un “riesgo inminente de colapso”.
En una carta firmada por Alfonso Cabrera, jefe de esta división, este explica que: “Se sigue presentando desprendimiento de partículas de considerable tamaño hacia el exterior de la edificación”.
De igual manera, sugirió la aplicación de un estudio geotécnico y de vulnerabilidad sísmica del edificio, además de un estudio de suelo que permitan la solución técnica para la estabilización de esta estructura.
En un informe, la División de Patrimonio explicó que en una inspección visual inicial se identificaron puntos críticos como los desprendimientos de balcones, producto de la erosión de los elementos de refuerzo, patología que ocasionado caídas de material que amenaza la integridad física de los transeúntes del portal de Los Dulces.
Por otro lado, se verificó que a la fecha no se han realizado trabajos de rehabilitación o reforzamiento, que hace meses fueron recomendados en un informe patológico. Se evidenciaron fisuras relacionadas con los asentamientos diferenciales, fallos en el intradós y la base de los arcos, y agrietamientos en el sentido longitudinal de las columnas de soporte presentes en el primer piso del edificio.
Los ingenieros comentaron que lo único que está apuntalado son los balcones de la fachada, en la que además se encuentra una estructura inicial para el tránsito y la protección por una posible caída de materiales.
Luego de una revisión del informe patológico, reconocieron que el nivel de riesgo en el edificio es bajo, sin embargo, no se garantiza la estabilidad del mismo, lo que se complica por la carencia de un estudio geotécnico y de suelo.
