La guerra del centavo y la imprudencia de los conductores de bus en Cartagena

20 de abril de 2013 12:01 AM

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En Cartagena la movilidad se ha vuelto uno de los factores que más inquieta a la ciudadanía. Sumado al mal estado de las vías, están los vehículos de transporte público que generan más de un dolor de cabeza.
El problema de la movilidad es complejo y gran parte de ello se debe al servicio ofrecido por las empresas de bus de la ciudad, a sus conductores y la manera en que trabajan sobre las vías.
La guerra del centavo, el afán con el que transitan los conductores de bus y sus imprudencias sobre la vía se han cobrado más de una vida inocente en Cartagena.
¿Qué genera estos fenómenos y por qué ha sido tan difícil frenarlo? La falta de control y la indiferencia de las autoridades para actuar y regular la situación hacen que estos casos sigan en aumento.
El afán de los conductores es la mayor causa de los accidentes en la ciudad e influye en todos los que prestan el servicio público. Taxis, buses y mototaxis parecen sufrir de este mal que no tiene cura.
RUTAS DE BUSES
En el caso de las rutas de bus, el problema radica en los puntos de control de operaciones llamados “turnos”, los parqueaderos donde operan estos controles son escasos y muchos no prestan la adecuada supervisión a sus conductores.
Para organizar el servicio, en Cartagena las diferentes empresas de buses se reunieron para crear Etrans, organización que administra a las empresas  de buses de la ciudad.  Esta organización entre sus funciones coloca los relojes, asigna los tiempos de recorridos y vende las tarjetas de operaciones de las rutas de bus (cartulinas).
Cómo funcionan los tiempos de los relojes y por qué crean la guerra del Centavo
Para la mayoría de las rutas que operan sobre la avenida Pedro de Heredia son tres los relojes donde se marcan las tarjetas de operaciones o como en el medio los llaman “tiempos”.
Estos “tiempos” registran las horas de paso de los buses y penalizan a quienes las incumplen.
El primero está ubicado en frente a las bodegas del sector industrial de Ternera. Los buses tienen un intervalo de tiempo de 10 minutos desde el parqueadero de carros ubicado en la bomba de gasolina Biomax en Variante a Mamonal, cercano al barrio Villas de la Candelaria.
El segundo esta ubicado en frente a la Plaza de Toros en la Villa Olímpica de la ciudad. Del primer “tiempo” a este tienen un lapso de  22 minutos para llegar.
El tercero está ubicado en el barrio Torices, cerca al puente del caño que circunda la vía Marginal de San Lázaro. Antes de llegar a este “tiempo” los buses deben entrar a Bocagrande, llegar hasta el Laguito y posteriormente iniciar el retorno. De segundo reloj al tercero hay un lapso de 55 minutos.
EL CAOS
El problema de este sistema radica en la inestabilidad de las vías de la ciudad, los trancones y bloqueos que se generan casi de improvisto a cualquier hora, lo que hace perder a los conductores entre 5, 6 o más minutos del tiempo establecido, por lo que se rompe la secuencia y empieza el desorden. Todos se suman a la excusa de “estoy trabajando” para hacer lo que se les antoja sobre la vía.
Rutas como la 24 y 21 que cubren los recorridos Ternera-Bocagrande-Villa Nueva  y Ternera- San José son algunas de las regidas por estos relojes ubicados sobre la Avenida Pedro de Heredia y controlados por un parqueadero que ha reunido a estas empresas.
Cuando un conductor llega con una tarjeta marcada con un retraso o “puyada”, la acción disciplinaria que se le aplica al conductor es la del “degüello”.
El bus que va detrás del penalizado en el orden del día debe hacer toda su vuelta y cuando llega al turno, el vehiculo penalizado puede volver a salir.
Un conductor multado por un “degüello” pierde unos 200 mil pesos si era una vuelta en hora pico, se realizan 5 vueltas al día. Según los conductores, en el día hay dos vueltas buenas, dos regulares y una hora mala en cuanto a lo económico.
Para no ser multados por no llegar a la hora exacta al tiempo,  tienen un minuto de margen de error llamado “paraguas”, que les permite llegar un minuto antes o un minuto después de la hora establecida.
Amaury Hernández Hernández, Representante legal de Asotrans unidos (Asociación de Conductores y Propietarios de buses y busetas de Cartagena), administrador de la bomba de gasolina Biomax y del parqueadero de buses ubicado en ese sector expresó su opinión al respecto de este tema.
“La razón de estos desordenes y guerras del centavo es que muchas empresas no cuentan con un terminal de despacho donde sean regulados los tiempos y las penalidades a quienes las incumplen”.
“Esto es un problema de autoridades. Muchas rutas van sobre la Avenida sin control alguno, unas de ellas son la ruta 3 y 6, rutas de Jardines y Ternera - San José. Entre las dos tienen un parque automotor aproximado de 100 buses”, agregó Hernández.
“Propusimos que todas esas rutas estuvieran aquí (parqueadero de la variante), pero hasta el momento no se ha llegado a ninguna decisión”.
RELOJES EN LUGARES INAPROPIADOS
“Se lo hemos criticado a Etrans, que hay lugares críticos, por ejemplo, a 10 metros del reloj de la Castellana hay una cebra, y no se puede arriesgar la vida de los transeúntes por la simple razón de querer tener un reloj ahí”, dijo el representante legal de Asotrans.
Actualmente, en ese lugar timbran 7 rutas de bus, entre las que se encuentran Caracoles, Blas de Lezo, Ternera-villanueva-Bocagrande, San José, Jardines, entre otras.
El exceso de velocidad de los conductores que van "caídos” con el tiempo genera con frecuencia accidentes que resultan ser mortales. Un muerto y un herido deja accidente en la Pedro de Heredia
“A Etrans no le importa lo que hagan las empresas con sus conductores, a ellos solo les interesa cobrar por la tarjeta de operaciones del día, que cuesta aproximadamente 60 y 80 mil pesos”, dijo.
"Cuando ocurre un accidente en el que hay heridos o muertos, para el conductor no hay sanciones por parte de la empresa a la que está afiliado. La catalogación del hecho es de “accidente” y lastimosamente así se queda” denunció Amaury. (Investigan accidente en la Avenida Pedro de Heredia)
DENUNCIA CIUDADANA
Según Hernández, el usuario inconforme con un conductor que este incumpliendo con estas medidas debe tomar la placa y la empresa a la que pertenece el bus. Con esos datos llamar al Datt, y pedir el número telefónico de la gerencia de la empresa para presentar la queja.
El Datt debe ser quien asuma la denuncia y confronte a la empresa.

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