A finales de diciembre de 2021, en medio de protestas e incertidumbre por parte de servidores turísticos de Bocagrande, se iniciaron las obras del macroproyecto de Protección Costera, que tienen una inversión destinada de $160 mil millones. El consorcio encargado de las obras aseguró que las intervenciones prometen proteger a la ciudad de la erosión y explicaron que una vez finalizadas se podrá gozar de un frente costero más amplio para el disfrute de cartageneros y turistas. (Lea: Protección Costera: arrancan obras entre los barrios Marbella y Crespo)
Desde que se iniciaron los trabajos el año pasado, el proyecto ha sido paralizado más de 12 veces y, de acuerdo con Proplaya, cada día de bloqueo les genera $60 millones en pérdidas. Aseguran que los motivos de las protestas están relacionados en su mayoría con el supuesto incumplimiento en el pago de las compensaciones económicas, ya que algunos servidores turísticos y pescadores han denunciado que no aparecen en el listado de beneficiarios. (También le puede interesar: Protección Costera: desde que Petro es presidente no hay reuniones claves)
“Actualmente estamos trabajando en playa 5 con el objetivo de entregarla en pocas semanas. Estimamos terminar el bombeo de material de arena en una semana y luego viene el ajuste de la superficie para poderla dejar conforme a los diseños y poderla entregar a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), para que esta continúe con los procesos administrativos necesarios ante autoridades para poderla abrir al público”, dijo Juan Carlos Monzón, director de obras del proyecto.
En medio del notable avance de las obras surgió la preocupación sobre el futuro del proyecto, ya que faltarían $20.000 millones para poder finalizarlo. Monzón explicó a qué se debe esto: “El año pasado, cuando se hizo el reconocimiento de diseños del proyecto, se confirmó que se necesitaría un adicional para terminarlo. Los diseños son del 2017 y las condiciones del sitio, que son dinámicas, cambiaron. Actualmente esos recursos no son necesarios para seguir avanzando, pero lo serán para terminar la totalidad del alcance en fase 1”.
Y continuó: “Nosotros indicamos que harían falta recursos para terminar. Aclaro que no son aumentos de precios solicitados por el consorcio Proplaya ni reclamaciones, son actualizaciones del presupuesto que se hizo en el 2017 y las condiciones físicas cambiaron y/o en el presupuesto las estimaron de manera insuficiente, y para completar la obra hacen falta recursos”.
Mientras tanto, desde la JAC de Bocagrande le enviaron un oficio a Javier Pava Sánchez, director de la Ungrd, donde muestran su inquietud por la falta de funcionarios en la sede del proyecto, ubicada en Bocagrande.
“Acudo a ustedes para poner en conocimiento una situación que me ha causado mucha inquietud y es el tema de los contratistas de la Ungrd asignados al proyecto de Protección Costera. De manera insistente traté de comunicarme con ellos vía telefónica sin obtener respuesta, por lo que acudí a las oficinas y con sorpresa encuentro que solo hay un funcionario, dado que a los demás se les venció el contrato y a la fecha no se les ha renovado”, se lee en la misiva, firmada por Andrés Rico, presidente de la JAC.
La preocupación del dirigente comunal radica en los posibles retrasos que podría sufrir el macroproyecto. “Me preocupa que este impasse cause más retrasos en las obras, teniendo en cuenta el papel fundamental de la Ungrd y de cada uno de los funcionarios que han venido trabajando desde el inicio en el normal desarrollo de estas”, reiteró Rico.
María Isabel Lugo, directora de la Oficina de Valorización Distrital, indicó que ellos no tienen nada que ver con el contrato de la obra. La primera fase del proyecto va desde el espolón Iribarren en El Laguito hasta la curva de Santo Domingo.
