Este 31 de octubre se celebrará Halloween, una de las fiestas con más popularidad en Colombia y el mundo. En Cartagena, la tradición llamada “día de las brujitas”, consta de sacar a pasear a los niños, quienes se disfrazan de su personaje favorito y salen a la calle con sus padres para pedir dulces.
Y aunque este sea el mes correcto para homenajear el terror, ningún cartagenero querría contar una de las historias que verás a continuación.
Los guías turísticos a lo largo de los años han contado mitos a los visitantes, entre ellos, muchos son leyendas de terror y acontecimientos paranormales. En esta oportunidad, recopilamos cinco de las calles más espantosas del centro histórico, y te explicamos lo que se dice de ellas.
Calle Don Sancho
Esta calle del Centro Histórico de Cartagena es de las más populares por sus leyendas.

Los guías turistas cuentan que a varias personas se les aparece por las noches el fantasma de un sacerdote o monje católico vestido con sotana. Este se paseaba por una de las casas en específico, según, buscando un tesoro perdido.
Esto generó tanto pánico, que la comunidad por un tiempo evitó caminar en las noches por la calle Don Sancho.
Calle de Santo Domingo
Esta popular zona del Centro Histórico de Cartagena es reconocida en las noches por las plazas y restaurantes al aire libre. Sin embargo, los guías aseguran haber escuchado el testimonio de una pareja que se quedó hasta las 3 de la madrugada en la calle, la cual ya estaba deshabitada.
Se repente, observaron como se paseaba un coche que emitía un sonido perturbador, y junto a él iban un grupo de caballos prendidos en llamas de fuego.

Lo realmente aterrador fue ver al sujeto que conducía el coche, era una presencia maligna y oscura, que botaba chispas por los ojos. Quienes lo vieron aún no saben describir si se trataba de un fantasma o un demonio.
Calle Tumbamuertos
Esta es una de las historias más populares. Por esta calle del centro de Cartagena solían caminar los habitantes cuando se tenía que hacer un sepelio. Los cartageneros llevaban a sus familiares fallecidos hasta el cementerio de San Diego.

Sin embargo, esta calle no lucía como en la actualidad, a decir verdad, se encontraba en muy mal estado, había piedras y huecos por todos lados. Quienes iban en la procesión y cargaban el ataúd, se desestabilizaban y movían de un lado a otro. Por lo que en más de una ocasión el cadáver se salía del cajón, y en el peor de los casos, se caían al piso.
Por esta razón, la calle empezó a ser llamada por la comunidad como Tumbamuertos. ¿La parte ‘aterradora’? Muchas personas cuentan que más de una vez escucharon las carcajadas de un espíritu burlón.
Calle Ricaurte

Cuenta la leyenda, que en una de las casas de la esquina de la calle Ricaurte ocurrían cosas extrañas, se escuchaban ruidos raros en la madrugada. Un día, habitantes del sector se reunieron para entrar en grupo y revisar qué pasaba.
Al parecer la casa estuvo habitada por unos duendes, a los cuales les gustaba pelear por la noches y lo que aquellos ciudadanos escuchaban era el choque de sus espadas y algunas copas de vidrio rompiéndose.
Calle del Quero
Esta calle recibe su nombre a raíz una historia trágica y tenebrosa.

Según los guías turísticos, un día el señor Miguel Quero escuchó un ruido que parecía provenir del baúl (escaparate) donde guardaba sus cosas, así que no se lo pensó dos veces para asomarse y ver qué estaba pasando.
Quero revisó el baúl y se cercioró que todo estaba completo y en su lugar, pero cuando trató de alejarse para salir, las puertas se cerraron de repente y se lo llevaron.
Años después una personas estaba frente a la casa de don Quero, fumándose un cigarrillo, cuando de repente vio una mano esquelética que le arrancó el cigarro de la boca.
