Cartagena


¡No es la primera vez! Así ha sorteado Cartagena la falta de agua

El investigador cartagenero Orlando Deavila Pertuz puso sobre la mesa la forma en que históricamente la ciudad ha tenido problemas para abastecerse del líquido. Aquí un recuento.

LÍA MIRANDA BATISTA

25 de febrero de 2024 09:00 AM

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona requiere entre 50 y 100 litros de agua al día (cinco o seis baldes grandes) para satisfacer sus necesidades tanto de consumo e higiene. El agua es tan vital que expertos en medio ambiente se desgastan en advertir a los gobiernos que la solución a su escasez es el ahorro de recursos hídricos. Lea: Terminó reparación del tubo que tiene sin agua al 40% de Cartagena

El pasado 16 de febrero un daño en una de las tuberías de la infraestructura del acueducto, a la altura del barrio Ceballos, que transporta agua cruda hasta la planta de tratamiento El Bosque, dejó sin agua potable al 40 por ciento de la ciudad durante cuatro días. Una emergencia que no sólo generó la suspensión de clases, sino que expuso la ya evidente falta de modernización y ampliación de un sistema de alcantarillado y acueducto para 1.052.015 habitantes.

Los cartageneros han sorteado la falta de agua a lo largo de los siglos. Con ayuda del historiador Orlando Deavila Pertuz, investigador del Instituto Internacional de Estudios del Caribe de la Universidad de Cartagena, repasamos la forma como históricamente la ciudad ha tenido problemas para abastecerse del líquido. Lea: A partir de las 4 p.m: otros 100 sectores quedarán sin agua en Cartagena

El conquistador Pedro de Heredia lo tenía claro. En el año 1533 -antes de fundar la ciudad- advirtió que no había agua en la isla de Calamarí y le preocupaba. Sin embargo, Deavila Pertuz destaca que Heredia y su grupo de conquistadores se establecieron en el territorio al priorizar su “privilegiada ubicación sobre la Costa y a la existencia de una bahía interna naturalmente protegida”. Por tal motivo, se pasaron por alto las ordenanzas de Carlos V, promulgadas en 1523 y que establecían los criterios mínimos para la creación de asentamientos en el Nuevo Mundo, que insistían que estos debían elevarse cerca a cuerpos de agua dulce.

Aljibes en casas y murallas

Expone el investigador que durante la era colonial se proyectó la construcción de un “acueducto romano” para traer agua de los manantiales ubicados en Turbaco, varios kilómetros al sur de la ciudad. “Estos eran estructuras de piedra, hormigón y ladrillo que transportaban el agua por gravedad. Sin embargo, desde el s. XVI, la Gobernación de Cartagena orientó el gasto público hacia la construcción del sistema de fortificaciones y el proyecto no se retomó. Para abastecer de agua a la ciudad, se construyeron aljibes en las casas y las murallas”, relata Deavila Pertuz.

Vendedor de agua en Cartagena. //Foto: Dib. de A. de Neuville.
Vendedor de agua en Cartagena. //Foto: Dib. de A. de Neuville.

La falta de acceso a agua para suplir necesidades básicas y de trabajo llevó a la construcción de aljibes (bóvedas construidas para almacenar agua) que dependían de las épocas de lluvia. “Había al menos tres tipos de agua. La primera era el agua lluvia, que entonces era bastante más abundante que ahora. Los aljibes, surgieron como construcciones para almacenar la que traían las tormentas y los inviernos. Las otras dos eran aguas subterráneas unas eran más ligeras y aptas para el consumo humano”, reseña la revista ‘El Getsemanicense’ en su artículo “De pozos, brocales y aljibes”.

Y, aunque parecían eficientes, el historiador relata que los aljibes estaban expuestos a la contaminación: “Desde la colonia, Cartagena sufrió varias epidemias, siendo la más grave la llegada de la pandemia de cólera de 1849. Se debió al consumo de agua contaminada con la bacteria que causa la enfermedad”. Lea: No es lo que parece: Aguas de Cartagena desmintió video viral sobre nuevo daño

Aljibe público sobre la muralla de Las Bóvedas, todavía en uso como se puede apreciar en la fotografía. //Foto: Fototeca Histórica Cartagena de Indias.
Aljibe público sobre la muralla de Las Bóvedas, todavía en uso como se puede apreciar en la fotografía. //Foto: Fototeca Histórica Cartagena de Indias.

“El estado insalubre de Cartagena a lo largo del XIX fue visto por muchos como el responsable de los sucesivos brotes epidémicos en la ciudad. El permanente estado de suciedad de sus calles, de los cuerpos de agua, las basuras, la inexistencia de acueducto, alcantarillado, y de la ausencia de verdaderas políticas de higiene pública era una realidad visible e incuestionable”, expone el investigador en su artículo “La ciudad en los tiempos del Cólera: medicina, sociedad, raza y política en la Cartagena de mediados del siglo XIX”.

Acueducto de Matute

Explica Devila Pertuz que finalmente en el año 1907 se inauguró el acueducto de Matute. “Este traía agua desde los manantiales y arroyos de Turbaco a través de una tubería de hierro que recorría unos 13 kilómetros. No obstante, con el tiempo se hizo insuficiente para abastecer a una ciudad en crecimiento”.

Robert N. Dennis collection of stereoscopic views (1870-1871).
Robert N. Dennis collection of stereoscopic views (1870-1871).

Panorama actual

Solo hasta mediados del siglo XX se construyó el actual acueducto. “Este toma agua cruda del Canal del Dique, un canal que trazaron los españoles en el siglo XVI y que comunica el Río Magdalena con la Bahía de Cartagena”. La empresa que opera y presta los servicios de acueducto arrancó el 25 de junio de 1995. El Distrito de Cartagena de Indias participa en su composición accionaria con el 50%; la Sociedad Aguas de Barcelona (Grupo Agbar) es el socio operador con el 45.9% y los accionistas privados representan el 4.1% restante.

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