Dos meses y 20 días sin el servicio de agua potable cumplieron los habitantes del barrio Palestina, en las faldas de La Popa, donde los afectados dijeron que se los suspendieron repentinamente y sin ninguna explicación previa, pero que las facturas de cobro sin llegando sin ninguna restricción.

Al comienzo del racionamiento, la empresa Aguas de Cartagena les envió dos carrotanques, los cuales, según los usuarios, suministraban un agua no apta para al consumo humano. Posteriormente, les tocaba llegar a los sectores más bajos del barrio, donde a veces tampoco se encuentra el líquido, que vale 1.200 pesos el galón.
Cuando pidieron una explicación de la suspensión, un ingeniero de Acuacar les comentó que se estaban reparando unas redes cercanas y que el servicio se restablecería lo más pronto posible, pero ya se cumplieron 80 días en que personas de la tercera edad y discapacitados se han visto en la más ignominiosa imposibilidad de resolver sus necesidades higiénicas.
