Cartagena


Así se vivió el primer día en Playa Azul, la apertura más esperada

Durante el primer día de reapertura de playas en la ciudad, poco a poco llegaron turistas y nativos, quienes tienen la opción de contratar el módulo con o sin mobiliario.

WENDY CHIMÁ P.

02 de octubre de 2020 12:00 AM

Cristina Arroyo contaba los días para poder volver al mar. Por eso el miércoles en la noche, cuando la Alcaldía de Cartagena dio a conocer el link de las reservas para ir a la playa piloto de la ciudad, Playa Azul en La Boquilla, de inmediato se registró para poder volver a sentir el agua de mar en su cuerpo.

“Estoy feliz, dichosa. A mí me encanta el mar, por eso de inmediato tomé la reserva para hoy (ayer) y desde que llegué he estado disfrutando de este lugar”, dijo la cartagenera.

Lo mismo señaló Berenice Camacho, quien llegó con tres personas más y la mayor parte del tiempo la pasaron dentro del mar.

“Desde hace mucho tiempo estábamos anhelando venir a la playa y aquí estamos. La verdad es que hasta ahora todo ha sido muy rápido y fácil. Las playas son de todos, así que los cartageneros no podemos pensar que nos están quitando algo, por el solo hecho de tener que hacer una reserva, lo cual solo nos permite ser más organizados”, comentó Berenice después de salir del mar.

Después de permanecer cerrada por más de cinco meses, ayer la Alcaldía de Cartagena, en cabeza de William Dau, inauguró la playa piloto biosegura, donde el aislamiento individual responsable es primordial para evitar aglomeraciones y rebrotes de coronavirus.

“El primer chapuzón”

La playa estará habilitada para el público previa reserva, de 8 de la mañana a 5 de la tarde, pero solo de 9 de la mañana al mediodía y de 2 a 5 de la tarde los bañistas podrán entrar al mar y en el horario de 12 a 1 de la tarde, realizarán la desinfección de los módulos.

“Estoy feliz, después de 6 meses sin venir al mar. El agua está rica, tranquila y el mar limpiecito. Vine hoy a echarme el primer chapuzón. La playa es de todos, así que todos pueden venir. Si te cuidas, cuidas a los demás”, dijo el alcalde de Cartagena.

Para nadie es un secreto que este plan era muy deseado por nativos y turistas, y ayer fue un claro ejemplo de esto, pues poco a poco la playa habilitada se fue llenando de todos los bañistas que querían disfrutar de este primer día en el mar y quienes presentaron muy responsablemente el código QR de la reserva.

“Nosotros llegamos a la ciudad el martes y estábamos esperando con ansías para venir a la playa. Hacer la reserva fue muy fácil, al llegar acá, mostramos el código, nos tomaron la temperatura, la verdad no tenemos quejas, nos sentimos muy bien”, dijo Bianela Salazar, una venezolana residente en Bogotá, quien disfrutaba de este primer baño de mar con su esposo.

Bianela también indicó: “La verdad, desde que llegamos a Cartagena nos hemos sentido muy seguros, en cada lugar donde hemos ido nos han pedido la reserva y no hemos sentido peligro alguno de contagio, pues se respetan los protocolos”.

Playa Azul tiene capacidad para 520 personas, las cuales estarán distribuidas en 94 unidades sociofamiliares en áreas de 16 metros cuadrados, con capacidad para máximo 6 personas por unidad.

“Es importante que las personas sepan que hacer la reserva y conseguir el módulo es totalmente gratuito. El que quiera alquilar sillas y parasoles, puede alquilarlos, el que no los quiera, puede pedir que le quiten las sillas y el paraguas y listo, se queda en la arena. Ya se está trabajando en un listado de precios unificados para evitar abusos”, dijo el alcalde Dau.

Por su parte, Luis Enrique Roa, director de Distriseguridad, señaló que: “Destacamos el apoyo del consejo comunitario de La Boquilla y los gremios, porque trabajando en equipo logramos articular esto. Tenemos este nuevo ordenamiento, módulos bioseguros para el disfrute de la playa, los vendedores estarán en la zona de atrás, hasta donde podrán llegar los bañistas y comprar lo que necesiten”.

Desde la planeación de la apertura las autoridades han sido enfáticas en asegurar que a la playa las personas no podrán llevar alimentos ni bebidas, menos las que contengan licor, pues no está permitido.

“Ese es un mensaje que quiero llevarles a todos los colombianos que vendrán a Cartagena a fin de año: aquí no habrá acoso de vendedores. Van a haber vendedores, sí, pero cuando el bañista quiere un servicio va donde ellos”, recalcó el alcalde.

Lo que viene

En medio de esta inauguración, el alcalde Mayor señaló que con esta reapertura, se espera que en la próxima semana puedan abrir varios sectores en las playas de Bocagrande.

“Aspiro que en las próximas dos semanas ya podamos tener abiertas todas las playas de Cartagena, las cuales no se han abierto por la demora en reglamentar, en poner todos los puestos y las cosas para el distanciamiento social”, explicó, añadiendo que “es una campaña que estamos haciendo para que las autoridades nos permitan no tener que poner tanto palito y cabuya, sino que sea con responsabilidad de los mismos bañistas y tener solo personas del Distrito indicando que deben separarse cuando sea necesario”.

Respecto a Playa Blanca, uno de los grandes balnearios de la ciudad, se conoció que el Distrito está trabajando en poder cobrar la entrada, para mantener un control máximo de personas.

“Para esto quitaremos las ventas de comida y todos los hotelitos que están en bajamar y donde se parquean ahora los carros, que es un lote de Enterritorio, lo estamos negociando para que lo alquilen y así poder organizar todo”, dijo el alcalde William Dau.

¿Y los que no tienen internet?

Aquellos cartageneros que no cuentan con acceso a internet y quieren asistir a la playa, pueden acercarse al lugar y preguntar si hay disponibilidad, y se pueden inscribirse para disfrutar de un baño de mar.

“No podemos discriminar a los cartageneros, todos tienen derecho al uso de sus playas”, indicó el alcalde William Dau.