Cartagena


“Que condonen los arriendos”: comerciantes de Las Bóvedas

Los artesanos llevan dos meses con los locales cerrados y tuvieron que despedir a sus empleados. Aseguran no tener recursos para pagarle el alquiler a la Nación.

NÉSTOR CASTELLAR ACOSTA

22 de mayo de 2020 12:00 AM

Son 23 locales comerciales los que funcionan en Las Bóvedas, en pleno cordón amurallado del Centro Histórico, y en cada uno hay en promedio seis empleados, por eso decenas de familias se han visto afectadas con la emergencia del COVID-19 en la ciudad, ya que desde mediados de marzo tuvieron que cerrar sus puertas y no han podido generar un solo peso.

(Lea: Cartagena es la segunda ciudad con más casos y muertos de COVID-19).

La situación de estos comerciantes, igual que la de muchos otros sectores que viven del turismo, es totalmente agobiante. Muchos de los propietarios les cancelaron los contratos a sus trabajadores y están subsistiendo gracias a los ahorros que tenían, pero con el pasar de las semanas tales ahorros se han ido acabando y ya no saben de dónde más sacar o a quién acudir en busca de ayudas para solventar sus necesidades básicas.

Lo peor de todo, según explicaron los afectados, es que desde la Escuela Taller Cartagena de Indias, entidad encargada de las fortificaciones de la ciudad, supuestamente no les han dejado de cobrar los arriendos de los locales pese a estos meses de inactividad.

Sin fechas claras

“Desde el 16 de marzo no hemos percibido el primer peso, y efectivamente desde la Escuela Taller no han sido condescendientes con nosotros, nos están cobrando los arriendos que están en 1 millón 800 mil pesos. Nosotros no tenemos con qué pagarlos. El beneficio que nos dieron es que marzo podemos pagarlo en septiembre, y el de mayo en octubre, pero nadie nos garantiza que vayamos a poder con esa carga. Además, ni siquiera sabemos cuándo vamos a reabrir los locales porque el sector del turismo va a ser el último en volver a la normalidad”, manifestó Jorge Moisés Feres, administrador de un negocio en Las Bóvedas.

Moisés detalló además que el hecho de reabrir los locales no garantiza la recuperación financiera para nadie, ya que muy posiblemente no tendrán clientes extranjeros de forma inmediata. “¿Quién nos va a comprar cuando reabramos? ¿Qué vamos a hacer, mirarnos las caras con los empleados?”, se preguntó.

La petición que él y los otros 22 comerciantes de Las Bóvedas a la Escuela Taller es una sola: “Queremos que nos condonen los arriendos”.

Esto responden

Sobre la petición de los comerciantes, Alexa Cuesta, directora de la Escuela Taller, entidad encargada de la administración de las fortificaciones, respondió que no es posible condonar los arriendos, pero destacó que para los comerciantes es un alivio no pagar estos meses. “Nos hemos reunido con ellos y llegamos a un consenso para un aplazamiento y que puedan pagar estos meses más adelante, cuando empiecen a restablecer sus actividades”. La funcionaria agregó que no es una decisión de la Escuela Taller sino que obedece al comodato con el Ministerio de Cultura, que a su vez también se beneficia en gran medida de los ingresos provenientes de las fortificaciones.

De hecho, se tiene pensado que para octubre se pueda reabrir el Castillo San Felipe, que aporta el 90 por ciento de los ingresos. “A los arrendatarios de Las Bóvedas se les pide también poner un poco de su parte, todos nos hemos visto afectados. Nosotros hemos estado en contacto permanente, en reuniones virtuales, y mi sugerencia también es que se reinventen, que puedan comercializar de manera virtual, nosotros los podríamos ayudar en ese aspecto con nuestras redes sociales”, puntualizó Cuesta.