Cartagena


¿Quién responde por las embarcaciones deterioradas en Cartagena?

Mientras unas parecen estar abandonadas, otras están en poder de entidades estatales. Varias de ellas representan un riesgo para el ecosistema de la bahía de Cartagena.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

19 de julio de 2021 12:00 AM

La Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo de Desastres (Oagrd) y la Dirección General Marítima (Dimar) tienen identificadas 25 embarcaciones que por su deterioro podrían representar un riesgo para la bahía de Cartagena, algunas se encuentran abandonadas.

La alerta la emitió el Comité Barrial de Emergencias (Combas) que se formó con pescadores artesanales de la zona de influencia de la bahía, el cual avisó a la Oagrd sobre la situación de las embarcaciones.

Tras ello las entidades competentes en el caso comenzaron a involucrarse. “Aplicamos uno de nuestros procesos que es el de mitigación del riesgo y lo que hicimos fue requerir a entidades como Dimar, alcaldías locales, Procuraduría Ambiental, Personería, EPA, Ecobloque, Cardique, entre otras, para llamar la atención sobre este riesgo que puede existir en el mar”, dijo Fernando Abello, director de la Oagrd.

Abello explicó que si bien en un recorrido realizado por la laguna de San Lázaro, la ciénaga de Las Quintas, El Bosque, El Zapatero y Albornoz, se identificaron unas 25 embarcaciones, realmente podrían existir más a lo largo y ancho de la bahía debido a que no existe un conteo oficial de este tipo de naves, las cuales en su mayoría se encuentran oxidadas, sin mantenimientos preventivos o correctivos y en algunos casos parcialmente sumergidas. Esto podría dar indicios de cierto nivel de contaminación en el cuerpo de agua.

“Estas embarcaciones pueden tener aceites, hidrocarburos, contenidos químicos, que son los que ocasionan el daño ambiental”, advirtió.

Ante ello, el capitán de Puerto de Cartagena, Darío Eduardo Sanabria, indicó que desde la entidad están haciendo lo propio para esclarecer la situación de las embarcaciones, teniendo en cuenta que no todas están abandonadas.

“Cabe aclarar que el abandono de una nave obedece a un acto administrativo en el que efectivamente una vez verificadas las condiciones en las que se encuentra o no la aparición de un dueño, armador o agencia, nos permita declarar ese abandono que tiene efectos legales”, explicó.

Y aclaró que: “De este número de naves alrededor de la bahía encontramos que presuntamente 10 están abandonadas y ya estamos en ese trámite administrativo muy avanzado para determinar que no existe una persona como doliente de ellas”.

Sobre el resto de embarcaciones, el capitán indicó que algunas de ellas han sido objetos de extinción de dominio y están en poder de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), mientras que otras están en requerimiento de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) por el no pago de impuestos o por no haber pedido o extendido sus permisos de temporalidad, por lo que se encuentran de manera ilegal.

“Ahí ya entra un procedimiento de esa autoridad para hacer la extinción, puesta en venta o chatarrización de la nave. También encontramos embarcaciones a cargo de la Fiscalía por efectos de algún delito, la mayoría de ellos relacionados al narcotráfico”, informó.

Según el capitán de Puerto, la mayor parte de estas naves hacen referencia a embarcaciones menores como yates, veleros y lanchas, pero también hay embarcaciones mayores que en su caso particular están muy oxidadas y están en proceso de chatarrización, el cual no se ha dado de forma inmediata.

Así las cosas, desde la Dimar lo que se está haciendo es adelantar la verificación documental para definir la situación de cada nave. “Buscamos quién figura como dueño o armador, cuál es su bandera y empezamos a hacer el requerimiento puntual a esa persona que aparece allí para que nos explique cuál es su intención con la nave, si efectivamente no la piensa seguir usando, la piensa vender, sacar en algún momento del país, etc.”, indicó.

Los riesgos

Desde la Oagrd establecieron que estas embarcaciones podrían representar un riesgo para la bahía de Cartagena, por lo que es importante que se tomen las acciones preventivas y correctivas del caso.

“Se cree que la gestión del riesgo solo debe aplicarse en tierra pero también aplica en el campo marítimo, sus riesgos no solo provocan impactos ambientales sino también económicos porque Cartagena es una ciudad que vive del turismo y de la pesca. Todas estas situaciones van en detrimento de la bahía y sus cuerpos adyacentes, también hay peligro de accidentes marítimos”, dijeron.

Por este motivo, recomendaron a las diferentes autoridades actuar frente a esta situación, primero elaborando un inventario de estas embarcaciones para hacerles seguimiento e iniciando los procedimientos administrativos y sancionatorios a los que haya lugar.

El requerimiento

La Capitanía de Puerto de Cartagena invitó a todos los dueños de embarcaciones a estar pendiente del estado de sus naves, con el fin de evitar que estas perjudiquen el ambiente de la bahía.

“Hacemos un requerimiento permanente de que cada dueño tome las acciones debidas para efectos de retirar todo lo que genera una inmediata contaminación al medio marino, es decir, todo lo referente a combustibles, aguas oleosas, aguas grises y aguas negras. El segundo punto es obviamente el daño que puede llegar a generar el hundimiento de una lancha o un velero como actualmente se ve en algunas partes de la bahía”.

Por último el capitán Sanabria aclaró que eso no significa que en este momento se esté generando un daño grave al medioambiente marino porque la mayoría de estas lanchas ya no tienen combustible o elementos que contaminen, pero que si se dejan allí por mucho tiempo sí se puede dar el daño ambiental.

“La idea es que tomen las acciones debidas y se proceda a tomar una decisión sobre ellas”, finalizó.

Los riesgos tecnológicos

A través de la Resolución 1770 de 2013, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres definió los riesgos tecnológicos como los “daños o pérdidas potenciales que pueden presentarse debido a los eventos generados por el uso y acceso a la tecnología, originados en sucesos antrópicos, naturales, socionaturales y propios de la operación”.

Estos riesgos pueden desencadenar eventos como fugas, derrames, explosiones o incendios. Atendiendo a esto, y al desconocimiento que muchos tienen sobre ellos, desde la Oagrd se está desarrollando el “Manual de riesgos tecnológicos”, un documento con el que nunca había contado el Distrito y con el que se busca identificar los riesgos de esta materia que tiene la ciudad para evitar que suceda una emergencia.

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