Las batallas navales de antaño dejaron desperdigadas innumerables piezas de navíos, cañones y otros vestigios en la bahía de Cartagena y otras áreas de Colombia, elementos que hoy son tesoros históricos invaluables.
Sin embargo, a la fecha no se tienen registros claros que indiquen dónde están cada uno de estos naufragios y piezas, algunos de los cuales han sido víctimas de la expoliación indiscriminada ante la falta de conocimiento de algunas personas sobre su valor para la historia del país y la humanidad.
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“Son unos 124 naufragios los que hay en la bahía de Cartagena”, han señalado algunos aficionados con relación al tema. Sin embargo, hasta ahora todo indica que no son tantos. Al menos así lo dejan ver las indagaciones de la Dirección General Marítima (Dimar) y del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), que trabajan en la construcción de un inventario o registro del Patrimonio Cultural Sumergido en Colombia.
Así lo confirmó la capitana de corbeta Maritza Moreno, jefe del área de Patrimonio Cultural Sumergido del Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe (CIOH) de la Dimar y gerente del proyecto mencionado.
“Este proyecto es una propuesta para hacer un inventario de todo el registro que hay en Colombia de ese patrimonio. Como un plan piloto, empezamos en la bahía Cartagena y en sus inmediaciones, como Salmedina. Es un trabajo muy bonito para personas que aman el mar y que aman la historia. Es un tema interesante para contarle a la humanidad y por el derecho que tiene el mundo de conocer esa historia, sobre todo porque muchas veces se cree que toda la historia es terrestre, pero falta esa parte de lo que está sumergido. Y está claro que varios componentes materiales duran más debajo del agua que en la tierra por las mismas condiciones del agua”, explicó la funcionaria.
“No es solo un tema de la Dimar, también está el ICANH y debería estar todo el país en este proyecto, porque esto es de todo el país. Esto debería ser un proyecto de universidades y entidades involucradas en temas de cultura y hasta economía también, porque si lo vemos de otra forma, se podrían aprovechar estos patrimonios. Por ejemplo, se puede ver que hay buzos que llevan a extranjeros a ver los cañones de Salmedina, entonces esto se podría explotar económicamente”, resaltó la capitana.
Y añadió: “Este es un tema apasionante y en el que hay mucho por hacer. Ya empezamos y sé que hay universidades que están haciendo varios proyectos y la idea es que más personas trabajen en esto”.
Moreno indicó que el proyecto es una propuesta de una metodología. Primero se hará un diagnóstico con la ayuda de arqueólogos y antropólogos, quienes se encargan de la verificación de fuentes orales y escritas que hablan de la ubicación de los naufragios y vestigios.
“Luego de eso se va a hacer la ficha gracias a la ayuda de sensores con diferentes tecnologías como sonar de barrido lateral o magnetometría. Se cierra el cerco y luego se hace verificación con buzos o con los medios con los que se puedan contar. Hay mucha información recolectada de buzos y gente conocedora de la historia, pero no hay un trabajo con una investigación y una metodología, y eso es lo que estamos haciendo. Llevamos dos años en esto y para trabajar en este medio marítimo se requiere de un grupo interdisciplinario donde hay arqueólogos, antropólogos, hidrógrafos, oficiales, oceanógrafos y gente con pericia para que manejen las lanchas o buques, lo que se requiera”, indicó Moreno.
Tras las investigaciones que se han hecho en la bahía de Cartagena, se han encontrado 25 evidencias (entre naufragios, estructuras, cañones, anclas y otros vestigios) que podrían pertenecer al Patrimonio Cultural Sumergido, que serán entregadas al finalizar el proyecto al ICANH para su análisis científico de acuerdo su competencia. La gerente del proyecto indicó que de siete de las 25 evidencias halladas hasta ahora no se tenían referencias históricas. De estos tampoco han hablado las fuentes consultadas hasta ahora, como historiadores.
“Para este proyecto se requiere mucho presupuesto y necesitamos apoyo de todas las entidades. Ahora la Dimar ha asumido esto y en parte el ICANH, que está trabajando ahora con nosotros, pero cuando se acabe el presupuesto tendremos que parar. Se están usando equipos de la Dimar y también con apoyo de buzos y salvamento de la Armada. Lo importante es que sigamos contando con el presupuesto”, concluyó Moreno.

