Cartagena


Sigue controversia por zarpes detrás del Hospital Bocagrande

Mientras la JAC de Castillogrande rechaza el hecho de que conviertan este lugar en un embarcadero, asegurando que viola el POT, la Secretaría del Interior, Dimar y nativos se reúnen para buscar soluciones.

WENDY CHIMÁ P.

22 de octubre de 2020 12:00 AM

Desde hace años la zona de playa que está detrás del Hospital Bocagrande ha sido un embarcadero para habitantes de Tierrabomba y Punta Arena, y algunos turistas, sin embargo, en las últimas semanas esto se ha convertido en un dolor de cabeza tanto para los residentes de Bocagrande, Castillogrande y El Laguito, como para Capitanía de Puerto y la administración distrital.

Esto, debido a que se han presentado aglomeraciones y además se vivieron dos episodios donde nativos en sus lanchas habrían estado persiguiendo a los guardacostas, quienes estaban haciendo los controles de rutina para evitar accidentes y verificar que cumplieran con los protocolos para evitar rebrotes, así como que tuvieran la documentación necesaria para poder circular.

Por esto, desde la Capitanía de Puerto indicaron que, en conjunto con la comunidad de este sector, los nativos de las islas y la Secretaría del Interior, trabajarían en protocolos para habilitarlo temporalmente, como una zona de embarcadero, sin embargo, el presidente de Junta de Acción Comunal (JAC) de Castillogrande rechaza esta iniciativa con fines turísticos, asegurando que colinda con el Hospital Bocagrande y, además, porque el POT no contempla este lugar para tal fin.

“otros lugares”

“Nos oponemos a que Cartagena, joya turística y destino internacional reconocido, tenga como embarcadero para la isla de Tierrabomba, un improvisado lugar detrás de una zona hospitalaria”, es lo primero que dice Jesús Puello Chamie, presidente de JAC de Castillogrande.

Puello indica que permitir este embarcadero en esa zona, afectaría principalmente la imagen de la ciudad, además que “no es un lugar previsto en el POT para este propósito, afecta la tranquilidad, las condiciones de higiene y asepsia que un hospital de segundo y tercer nivel requiere, y también afecta los derechos fundamentales de los ciudadanos que represento, pues el improvisado puerto no garantizaría bioseguridad alguna”.

“Consideramos que existen otros lugares idóneos para prestar un servicio de calidad a los turistas que visitan nuestra ciudad; las exigencias de un grupo de personas que tiene legítimo derecho al trabajo no puede desplazar, los derechos de tantas otras personas. Cartagena merece un embarcadero acorde con la imagen internacional que promociona. y los ciudadanos nos merecemos una vida digna, tranquila, con disciplina y orden”, comentó el presidente de JAC.

Por su parte, Aura Medina, líder de Bocala comentó que “realmente no hay un permiso para esa zona, nunca lo ha habido porque todo eso hace parte de la ilegalidad. Sabemos que esto tiene unos 4 o 5 años, pero consideramos que por el hecho de que ahí está el hospital, se debe respetar. Se forman muchas aglomeraciones, hay obstrucción de las vías, exceso de vendedores ambulantes y mucho ruido”.

Esto dicen las autoridades

David Múnera, secretario del Interior, manifestó que “esto no es nada nuevo, sin embargo, decidimos mirar el problema y tratar de buscar soluciones, para esto nos hemos reunido con la Dimar, la Policía Nacional, con los miembros de los consejos comunitarios y con los miembros de JAC de la zona, para poder encontrar una solución a esto y así poder organizar”.

Las reuniones, que se iniciaron el pasado 15 de octubre, tienen como fin organizar de manera conjunta lo que ocurrirá en la zona, a través de un plan de acción a corto y largo plazo.

Desde la Capitanía de Puerto señalaron que “en la reunión sostenida el martes en la mañana, se acordó elaborar un protocolo de bioseguridad para esa zona y también lo concerniente a las embarcaciones, la medida para turismo será de momento”.

Los nativos señalaron que el domingo pasado se organizaron y entre todos compraron un aparato electrónico para tomar la temperatura y poder registrar en unas hojas el nombre de la persona que hace uso de la embarcación, esto con el fin de poder iniciar con la organización.

“Queremos que nos habiliten esta zona para embarcar a turistas, por eso hemos puesto de nuestra parte para cumplir con los protocolos, pues tenemos años de estar aquí”, dijo Ana Díaz, líder de Tierrabomba.

¿Y Corporturismo?

Corporturismo, por su parte, insiste en que se debe hacer un ordenamiento de las actividades de transporte turístico y transporte de pasajeros.

“Nosotros hemos insistido en la necesidad de un ordenamiento de las actividades de transporte turístico y transporte de pasajeros. Hoy el muelle La Bodeguita es el único que ofrece condiciones mínimas para la operación y consideramos que Cartagena requiere la infraestructura necesaria para garantizar una operación integral y ordenada. Por ello propusimos en el plan sectorial de turismo la necesidad de generar esas facilidades para garantizar un ordenamiento de estas actividades y formalizar en empresas de transporte estos servicios que hoy se prestan de manera informal. Buscando con ello garantías para todo aquel que pretenda adquirir un servicio de manera segura”, dijo Irvin Pérez, director de Corpoturismo.

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