Cartagena


Virtualidad, el reto de la educación en 2020; alternancia, la tarea del 2021

El 25 de enero comienzan las clases en todos los colegios oficiales del país, que luego de un año atípico se enfrentan al reto de la alternancia.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

04 de enero de 2021 12:00 AM

El año 2020 indudablemente quedó marcado por la pandemia de coronavirus y por todos los retos que trajo consigo para los cartageneros. Uno de ellos tiene que ver con la educación, la cual pasó de las aulas de clase a los hogares de cada uno de los estudiantes, quienes debieron adaptarse a un modelo virtual nunca antes implementado de manera tan generalizada.

En la ciudad la tarea no fue sencilla. Datos de Cartagena Cómo Vamos indican que de los 234.913 estudiantes que conforman la matrícula oficial de la ciudad, tan solo el 31% (52.607) contaba con smartphone, el 20% (33.788) con internet fijo o datos móviles, y el 10% (17.277) con computador o tablet.

Lo anterior dejaba un panorama bastante complejo, sobre todo a los estudiantes de bajos recursos, cuyos padres se veían obligados a gastar dinero en la compra de paquetes de datos, aún con la difícil situación económica, y también a ingeniárselas para que todos sus hijos pudieran acceder a las clases virtuales.

Ante ello, desde la Secretaría de Educación lo que se hizo fue, primero, gestionar el préstamo de 5.833 equipos a estudiantes y docentes a través del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Tics), y también por parte de los rectores de las instituciones educativas. A su vez, durante septiembre se entregaron 22 mil sim cards dotadas de datos móviles a los estudiantes, para lo cual se celebró un convenio administrativo por $1.510 millones con la empresa de telefonía Tigo.

Aún así, algunas brechas permanecieron hasta el fin del año escolar, e incluso la encuesta ‘Mi Voz Mi Ciudad’ de Cartagena Cómo Vamos, que recolectó las opiniones de 1.786 cartageneros de las tres localidades, evidenció insatisfacción con la educación virtual en la ciudad.

El sondeo arrojó que del total de encuestados el 50% estaba insatisfecho con la educación recibida, tanto durante el confinamiento estricto como durante la época de reactivación económica; el 22% dijo no estar ni satisfecho ni insatisfecho con las clases; y el 28% dijo sentirse satisfecho. El 11% restante afirmó no tener estudiantes en casa.

Bajo esa realidad terminó el calendario escolar, que ahora se prepara para el próximo periodo lectivo, que se inicia el próximo 25 de enero bajo el gran reto de implementar el modelo de alternancia, de tal manera que se pueda lograr un paulatino retorno a la presencialidad con todas las medidas de bioseguridad del caso.

Así será la alternancia

La idea de comenzar a implementar el modelo de alternancia escolar fue directriz del mismo Ministerio de Educación Nacional (MEN), que exhortó a las secretarías distritales a acompañar a las instituciones educativas en el diseño de un plan para que los estudiantes puedan retornar a las aulas.

“Entre las orientaciones dadas por el MEN para la construcción de este plan están acciones como el análisis del contexto territorial, el comportamiento de la pandemia en el ámbito local, las condiciones de las sedes educativas y los protocolos para cada una de ellas, así como la promoción y participación de la comunidad educativa, sus actores y las familias en los modelos de alternancia”, explicó la dependencia.

De esta manera, cada institución educativa, de acuerdo con sus propias condiciones de infraestructura y requerimientos de su comunidad educativa, escogerá la manera de regresar a clases según mejor le convenga, siguiendo con todas las disposiciones del Ministerio.

“Cada establecimiento educativo bajo el liderazgo del rector y con la participación de representantes de la comunidad educativa y el Consejo Directivo debe seleccionar el mejor regreso posible y socializar su plan ante la comunidad educativa”, señaló la Secretaría de Educación Distrital.

Sin embargo, cabe recordar que algunos colegios privados comenzaron con el modelo de alternancia a partir del segundo semestre de este año con el consentimiento de los padres de familia.

Las claves del regreso

Para William Arellano, doctor y magíster en educación, y también decano de esta facultad en la Universidad Tecnológica de Bolívar, son tres las claves a tener en cuenta para un regreso a la presencialidad sin mayores traumatismos.

En primer lugar se encuentra la preparación por parte de estudiantes, docentes y las mismas instituciones educativas que desde el confinamiento han venido alistando sus protocolos de bioseguridad y estrategias pedagógicas para implementar el nuevo modelo.

De igual manera, resalta el acompañamiento que los padres de familia deben seguir teniendo con sus hijos, incluso cuando se vuelva a las aulas de clases.

“Los padres tienen que estar ahí, veníamos de un modelo donde los padres no acompañaban mucho a sus hijos en temas educativos para hacer las tareas, entonces es clave para el éxito del modelo que esto se mantenga”, expresa Arellano.

En el mismo sentido, explica que para que el acompañamiento sea efectivo debe existir una comunicación constante entre padres y docentes pensando en el aprendizaje y la calidad del sistema.

Por último, enfatiza el rol que tienen las secretarías de educación para garantizar una mejor conectividad y acceso a equipos a los estudiantes que presentaron inconvenientes, ya que en algunas instituciones el modelo remoto persistirá por más tiempo.