Cuatro voluntarios chinos iniciaron hoy viernes un experimento que consiste en vivir en una cápsula espacial cerrada durante seis meses, cuyo objetivo es apoyar el plan de exploración de espacio profundo del país.
Los voluntarios, tres hombres y una mujer, serán observados mientras viven en el ambiente controlado de la cápsula, de ocho compartimentos, ubicada en la ciudad sureña de Shenzhen, según el Centro de Astronautas de China.
Estos compartimentos ofrecen a los voluntarios aire reciclado, agua y otras cosas necesarias para vivir, y ayudarán con el acondicionamiento del ambiente y la regeneración orgánica cíclica.
La cápsula, de 1.340 metros cúbicos, también acoge 25 tipos de plantas, que serán usadas para el sustento.
El sueño y el estado emocional de los voluntarios serán supervisados para ofrecer referencias a las expediciones espaciales tripuladas.
El centro hizo un llamamiento para captar voluntarios en mayo de 2015 y seleccionó a ocho, incluido un grupo alternativo, de los 2.110 candidatos.
De los cuatro voluntarios que entraron en la cápsula, dos cuentan con formación en investigación espacial.
La primera caja negra de la aeronave, la grabadora de voz de cabina, fue hallada el jueves.
El comité de investigación egipcio reveló que se llevan a cabo los preparativos para transferir las dos cajas negras del avión a Alejandría, donde serán recibidas por un funcionario de la oficina de la Fiscalía General e investigadores.
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