Es común asociar a un ministro del gabinete del presidente de Colombia con trajes opacos, corbatas, camionetas con polarizados que no dejan ver qué pasa dentro y con Bogotá. Todo muy capitalino. Uno de los resultados intangibles de la centralización gubernamental. (Lea: Conozca a los cartageneros que descubren asteroides mientras la NASA los ataca)
Por eso contrasta tanto conocer a un ministro alejado de esos arquetipos. Arturo Luna, nacido en Flor del Monte, corregimiento de Ovejas, Sucre, es renuente a la corbata y hasta no le teme a abandonar la frialdad del funcionario y dejarse ver con los ojos encharcados. Él es el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI).
Te puede interesar:
Observar y proteger el planeta, la misión de tres nuevos satélites en el Espacio
Hace unas semanas, en medio de las fiestas de San Roque, dijo que lagrimeó al ver cómo su tierra, Flor del Monte, lo homenajeó. ¿Qué pueden esperar en los Montes de María en materia de Ciencia, Tecnología e Innovación?
Uno vuelve donde están las raíces. Flor del Monte, Ovejas y los Montes de María es donde tengo mis raíces. Es fácil regresar cuando se siente el afecto de la gente y el apoyo de quienes crecieron con uno. Los Montes de María, como muchos territorios, especialmente los más excluidos del país, pueden esperar de mí y de mi Ministerio, en el Gobierno del cambio, un trabajo incansable para reducir las brechas territoriales y buscar soluciones a sus problemáticas basadas en el conocimiento científico, la tecnología y la innovación.
Su principal desafió es la financiación. Colombia invierte apenas un 0.3% del PIB en CTeI, estando casi por la mitad de lo que invierte la región —Latinoamérica y el Caribe— que es 0.55%, que de por sí es muy poco. ¿Qué estrategias adelanta en cuanto a esto?
Estructuramos varios frentes de trabajo para movilizar recursos técnicos y financieros para CTeI, y se busca implementar en las vigencias 2022 a 2026. Se destacan especialmente: los recursos del Presupuesto General de la Nación, con los cuales y para los próximos cuatro años, el Ministerio viene adelantando un esquema de planeación estratégica bajo el enfoque de políticas orientadas por misiones, con el que se busca hacer un cambio en la manera de trabajar y afrontar los retos del país en la materia.
Estos desafíos son: bioeconomía, ecosistemas naturales y territorios sostenibles; derecho a la alimentación; energía eficiente, sostenible y asequible; y seguridad sanitaria y bienestar social. Además, planteamos un programa estratégico denominado Ciencia para la Paz y la Ciudadanía.
Igualmente, lo haremos a través del programa de Beneficios Tributarios para CTeI, que se ha convertido en una de las herramientas de política pública más importantes para apoyar la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación empresarial. Por último, trabajaremos por el fomento de la cooperación internacional para la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación en Colombia.
¿Cooperación internacional?
El país debe moverse hacia mejores prácticas internacionales de desarrollo económico, social, ambiental y sostenible. Los países de la OCDE reportan una distribución de la inversión en investigación y desarrollo tecnológico que en promedio es del 40% de inversión del sector público y el 60% es inversión por parte del sector privado.
En Colombia, el sector público debe hacer aún una mayor inversión de cara a un proceso de transición en el cual se vayan propiciando capacidades regionales y nacionales para la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación.
Esto también implica fortalecer las capacidades de gestión y administración de recursos de CTeI en las regiones. Además, debemos proyectar la ciencia colombiana a nivel global para pensar en proyectos cooperativos que transciendan las fronteras nacionales, y encontrar nuevas fuentes de financiación a nivel bilateral y multilateral dispuestas a resolver los grandes desafíos que enfrenta el mundo.
Uno de los graves problemas que tiene el país es que su material humano más preparado y talentoso en CTeI termina emigrando y haciendo sus vidas productivas en países del primer mundo. ¿Existe bajo su administración una estrategia para evitar la “fuga de cerebros”?
Este año, Minciencias recibió la evaluación que Fedesarrollo realizó a nuestro programa de formación de alto nivel y arrojó en sus resultados que: los doctores actualmente cuentan con mejores condiciones laborales, más del 92,6% se encuentran empleados y más del 95% están formalizados; su inserción laboral se lleva a cabo principalmente en la academia (86.43%) mientras que en el sector empresarial y en el sector público es del 6.81% y 6.76% respectivamente; y el aumento en la productividad de las entidades beneficiarias en un 29,2 % y la reducción de sus costos en un 12,5%.
Con el ánimo de fortalecer la inserción laboral de doctores, el Ministerio continuará implementando el programa de estancias postdoctorales de 2023 a 2031. También es necesario trabajar junto con el sector productivo del país para la inserción de doctores en las empresas, y de esta forma apostarle a ese talento en CTeI para movernos hacia la reindustrialización del país.
Usted es un biólogo con experiencia en enfermedades tropicales, ¿qué pretende cambiar desde su cartera en el manejo de este tipo de fenómenos que azotan tanto en la región Caribe?
Es importante revisar cual es la incidencia actual de las enfermedades tropicales que aquejan en mayor medida a la región y cómo se están manejando, es decir, ¿qué herramientas se están utilizando para diagnosticar, prevenir, tratar y rehabilitar las personas con respecto a dichas enfermedades? Además, identificar qué estrategias se pueden transferir desde las grandes ciudades para tratar estas enfermedades y hacer un seguimiento de los nuevos mecanismos que se desarrollan para tratarla.
Desde el Ministerio, debemos revisar el enfoque regional y atender las necesidades de cada una y revisar cómo se puede trabajar para disminuir el impacto de estas enfermedades tropicales, mediante programas y proyectos de investigación que aporten soluciones para enfrentarlas.
¿Cómo llevar a cabo la descarbonización de cara al cambio climático?
Lideramos el desarrollo científico, tecnológico e innovador a partir de una política orientada por cuatro misiones. En este sentido, tres de ellas cuentan con un fuerte componente de descarbonización de la economía: bioeconomía, ecosistemas naturales y territorios sostenibles; energía sostenible, eficiente y asequible; y derecho a la alimentación.
¿Puede encontrar Cartagena en usted un aliado para evitar que la ciudad se inunde con cada lluvia y se hunda por el calentamiento global?
Recientemente, han surgido los conceptos de “soluciones basadas en la naturaleza”, como una alternativa para los planes de gestión del riesgo, las cuales consisten en recurrir a procesos naturales y servicios de los ecosistemas con propósitos funcionales, para ayudar a mitigar inundaciones, sequías, erosión y deslizamientos de tierra.
Además, pueden contribuir a reducir la vulnerabilidad ante el cambio climático, pues generan múltiples beneficios para el medio ambiente y las comunidades locales. Sería importante que desde Cartagena se empiecen a liderar procesos de restauración de la zona costera a partir de los servicios ecosistémicos brindados por las zonas de manglar, a fin de generar barreras naturales que mitiguen la acción climática.
Minciencias está fomentando la conformación de estos ecosistemas científicos, basados en alianzas entre los diferentes actores del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, como la academia, los centros e institutos de investigación, la empresa y el Estado.
Nosotros apoyamos a través de diferentes mecanismos los programas que tiendan a producir soluciones a grandes problemas. También queremos brindar acompañamiento desde Minciencias en la búsqueda de soluciones desde la CTeI a esos retos que afronta la ciudad y las regiones.
Los científicos de ciencias puras como la astronomía, la física o las matemáticas, siempre se quejan por la dificultad de obtener presupuesto para sus proyectos. En pasadas convocatorias se les ha obligado a que tales proyectos deben centrarse en solucionar problemas cotidianos y de la realidad nacional. ¿No cree que con tales condicionamientos se está condenando a la investigación?
Las ciencias básicas y del espacio son parte y fundamento del impulso humano, de su curiosidad por entender y cambiar el mundo en el que vivimos, así que acercar a científicos a solucionar problemas de la vida cotidiana nos ayuda a cumplir los objetivos de desarrollo sostenible que son una prioridad en el mundo actual.
Estas ciencias cumplen un papel transversal en el desarrollo de las misiones que hemos trazado desde el Ministerio, siguiendo las políticas del Gobierno Nacional que están alineadas con estos objetivos de desarrollo sostenible y las recomendaciones de la Misión de Sabios.
Las ciencias básicas y del Espacio tienen una labor social que deben cumplir, más aún en un país con tantos retos como Colombia. El conocimiento que estas ciencias generan son una de las bases para una sociedad del conocimiento.
¿Cómo planea cerrar las brechas de género en la CTeI?
Las brechas de género en nuestros instrumentos de formación se han ido reduciendo y cada día observamos más mujeres en los grupos de investigación; sin embargo, todavía hay grandes brechas en la vinculación de las mujeres a nivel laboral y en la equidad de sus salarios.
Desde el Ministerio seguiremos desarrollando programas especiales para las mujeres, dando incentivos para la participación en nuestras convocatorias; creando programas especiales para las jóvenes investigadoras para incentivar la formación en áreas STEAM y fomentar su vinculación a entidades del sistema. Además, propiciar estrategias para dar un trato diferenciado y favorable alrededor de la maternidad.
Ciencia dialogando con saberes ancestrales indígenas, afro y rurales... ¿Qué le diría a los que llamen esto coquetear con pseudociencias?
Debemos reconocer que Colombia es un país con una alta diversidad cultural y étnica, donde los conocimientos ancestrales y tradicionales se encuentran en el 45,43% de la población INARPRCL del país, es decir, que poseen un bagaje de indígenas, afrodescendientes, rom y campesinos. Si queremos atender el reto de hacer de Colombia una sociedad del conocimiento, es necesario hacer sinergia para hacer el mejor uso de todas las formas de conocimiento, contribuyendo de esta manera al desarrollo del país.
¿En qué consisten los Centros de Desarrollo Tecnológico y cómo pueden ser una oportunidad para ciudades como Cartagena?
Los Centros de Desarrollo Tecnológico son organizaciones establecidas en Colombia que se dedican a la investigación aplicada y desarrollo tecnológico. Estos pueden ser una oportunidad de jalonamiento hacia la productividad y la competitividad, dado que a través de su experticia se encuentran ofertando capacidades en investigación, desarrollo e innovación. Así dinamizan alianzas que le agreguen valor a productos y servicios, permitiendo el progreso social y económico de la región.
El Minciencias anunció la primera Expedición Científica del Gobierno de Gustavo Petro. Este espacio por el agro y biodiversidad recorrerá parte de los Montes de María, con la que busca conocer la variedad de la zona y generar
apropiación social del conocimiento con las comunidades e instituciones locales para promover emprendimientos rurales innovadores, basados en el aprovechamiento sostenible del entorno.
La expedición, que se realizará en alianza con el Instituto Alexander von Humboldt, se lanzará este viernes 14 de octubre, en Ovejas, Sucre. El evento contará con la participación del presidente Gustavo Petro, el ministro Arturo Luna y autoridades de la región.
“Esta expedición científica buscará impulsar la bioeconomía en agroecosistemas asociados al bosque seco tropical para identificar alternativas productivas, incluyentes y basadas en el capital natural y social con el fin de crear valor agregado a partir de recursos biológicos, genéticos y sus derivados”, expuso Luna.
Y resaltó: “Se espera desarrollar nuevas cadenas de valor que contribuyan a la diversificación de las actividades económicas del país, para generar oportunidades que permitan afrontar la sensibilidad de este ecosistema y de los medios de vida de las comunidades locales frente a la pérdida de biodiversidad y la crisis climática”.