La misión de ISRO (Organización India de Investigación Espacial) aterrizó en la Luna el 23 de agosto de 2023 y es la primera en alcanzar la región polar sur del satélite de la Tierra. La circunferencia ecuatorial de la Luna es de 10.920 kilómetros.
La nave espacial LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) de la NASA localizó a la misión Chandrayaan-3 de la India a 600 kilómetros del polo sur de la Luna. La cámara de LRO adquirió una vista oblicua (ángulo de giro de 42 grados) del módulo de aterrizaje cuatro días después. El halo brillante alrededor del vehículo fue el resultado de la interacción de la columna del cohete con el regolito (suelo) de grano fino, informa la NASA.
Misión India en la luna
La misión Chandrayaan-3 comprende el módulo de aterrizaje Vikram de 1,7 toneladas y el rover Pragyan, de 26 kilos, que está explorando los alrededores.
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“El aterrizador Vikram se pondrá en modo de suspensión alrededor de las 20:00 horas india (14.30 GMT- 9:30 a.m. hora colombiana). Antes de eso, se realizarán experimentos in situ con las cargas útiles”, informó la Organización de Investigación Espacial de la India (ISRO) en la red social X (antes Twitter).
Chandrayaan-3 funcionó durante 14 días recogiendo muestras de la Luna.
“Vikram se quedará dormido junto al (explorador) Pragyan una vez que se agote la energía solar y la batería”, detalló la agencia espacial, que se mostró esperanzada porque ambos despierten con la llegada de un nuevo amanecer sobre el polo sur lunar, “alrededor del 22 de septiembre”.
Sin embargo, desconocen si Vikram y Pragyan despertarán con vida cuando comience un nuevo día en el polo sur lunar, ya que para ello deberán haber sobrevivido a las bajas temperaturas en la Luna, que pueden alcanzar los -200 grados, y además su batería deberá mantenerse con un nivel mínimo que le permita recargarse de nuevo cuando regrese la luz solar.
El aterrizador finalizó así trece días de actividad en la Luna, donde analizó la actividad sísmica y estudió el flujo de calor y la densidad del plasma cercano a la superficie, además de ayudar a medir con mayor precisión la distancia entre la Tierra y su satélite.
La misión ejecutó un simulacro exitoso de despegue de la superficie lunar, un paso clave para que las sondas indias puedan retornar en un futuro desde el satélite a la Tierra, y que superó los objetivos iniciales de la misión.