La sabiduría de la Luna es mayor que la sabiduría de la Tierra, porque la Luna ve al Universo más cerca que la Tierra”, expresó el escritor turco Mehmet Murat. Y parece que además de disfrutar la ventaja de la proximidad con el Cosmos también cuenta con la penuria de recibir lo extraordinario antes de que llegue a nuestra atmósfera. (Lea: Esta es la imagen más nítida de la Luna jamás vista por el hombre)
Científicos revelaron que los principales impactos durante la prehistoria de la Tierra no fueron eventos aislados. En cambio, estos impactos de asteroides fueron acompañados por una serie de impactos más pequeños tanto aquí como en la Luna, cuya superficie está llena de más de 9.000 cráteres dejados por impactos de rocas espaciales. (También le puede interesar: La cara oculta de la Luna, ¿por qué es tan diferente al lado que se ve?)
La investigación podría ayudar a los astrónomos a comprender mejor la dinámica del sistema solar interior y ayudar a calcular la probabilidad de que nuestro planeta sea golpeado por rocas espaciales masivas potencialmente devastadoras en el futuro. Porque como decía Albert Einstein: “Todo está conectado. Me gusta pensar que la Luna está ahí, incluso si no estoy mirando”.
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Los científicos del Centro de Ciencia y Tecnología Espacial (SSTC) de la Universidad de Curtin en Australia obtuvieron los resultados al estudiar perlas de vidrio microscópicas en muestras de suelo lunar devueltas a la Tierra por la misión lunar Chang’e-5 de China, en 2020.
Estas diminutos vidrios fueron creados por el intenso calor y la presión resultantes de los impactos de meteoritos. Esto significa que los investigadores pueden reconstruir una línea de tiempo del bombardeo lunar al evaluar las edades de estas cuentas.
Mientras hacía esto, el equipo de SSTC descubrió que tanto el momento como la frecuencia de los impactos de asteroides en la Luna se reflejaron en los impactos de rocas espaciales en la Tierra, lo que significa que la línea de tiempo que construyó el equipo también podría proporcionar información sobre la evolución de nuestro planeta.
Las edades de algunas de las perlas de vidrio lunar indicaron que se crearon hace unos 66 millones de años, cuando el asteroide que mató a los dinosaurios, conocido como Chicxulub, golpeó la Tierra en lo que ahora es el Golfo de México, cerca de la Península de Yucatán en México.
Chicxulub, de aproximadamente 10 kilómetros de ancho, golpeó la Tierra a unos 19,3 kilómetros por segundo dejando un cráter de impacto de aproximadamente 150 km de ancho y 19 km de profundidad. Aparte de las ondas de choque provocadas por el impacto inicial, el golpe del asteroide causó una serie de efectos colaterales que alteraron la vida, incluido el lanzamiento de espesas nubes de polvo que bloquearon el Sol .
La nueva investigación de SSTC se une a otros trabajos que sugieren que a esta monstruosa roca espacial que mata dinosaurios se pueden haber unido otros asteroides más pequeños que también golpearon la Tierra y que podrían revelarse al estudiar la historia de los impactos de asteroides en la luna.
“El estudio también encontró que los eventos de gran impacto en la Tierra, como el cráter de Chicxulub hace 66 millones de años, podrían haber estado acompañados por una serie de impactos más pequeños”, precisó Alexander Nemchin, profesor de SSTC e investigador principal del estudio.
Y subrayó: “Si esto es correcto, sugiere que las distribuciones de edad y frecuencia de los impactos en la Luna podrían proporcionar información valiosa sobre los impactos en la Tierra o el sistema solar interior”.
El equipo ahora tiene como objetivo comparar los datos recopilados de las muestras de suelo lunar de Chang’e-5 con otras muestras de suelo lunar y con las edades de los cráteres en la superficie del satélite. Este análisis podría revelar otros eventos de impacto en el cuerpo celeste y, a su vez, ayudar a descubrir signos de impactos de asteroides aquí en la Tierra que pueden haber afectado la vida.
La teoría de que Chicxulub no llegó solo se vuelve una certeza con el pasar de los hallazgos científicos. Hace poco un grupo de científicos descubrieron un enorme cráter misterioso en la Tierra que data de la misma época. Nadir, como fue llamado, está situado a unos 400 kilómetros de la costa de Guinea, en África. “Se sabe que el fondo del océano está menos explorado que la superficie de Marte. Y cuando nuestro equipo de científicos cartografió recientemente el lecho marino y los sedimentos antiguos debajo, descubrimos lo que parece un cráter del impacto de un asteroide”, indicó la revista Science.
Como un “primo pequeño” o “hermano menor” de Chicxulub fue denominado el asteroide que provocó ese cráter, tras las mediciones de edad. Los investigadores consideraron que pudo haberse formado a partir de la ruptura del asteroide padre, con el fragmento más grande dando como resultado el evento Chicxulub y un fragmento más pequeño formó el cráter Nadir.
De ser así, los efectos dañinos del impacto de Chicxulub podrían haber sido agregados por el impacto de Nadir, exacerbando la gravedad del evento de extinción masiva.
La separación de una roca colosal en varios cuerpos es exactamente lo que le sucedió al cometa Shoemaker-Levy 9 que chocó con Júpiter en 1994, donde múltiples fragmentos de cometa chocaron con el planeta en el transcurso de varios días.
Muchos científicos en la actualidad consideran que la extinción de los dinosaurios corresponde a una lluvia de asteroides que fortaleció la devastación del principal: Chicxulub.