“Houston, tenemos un problema”, es un mensaje que se ha popularizado como sinónimo para avisar sobre un inconveniente. Esa es la señal que tienen los astronautas de la NASA para advertir sobre alguna dificultad o daño mientras están en el espacio.
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Dicha desazón fue lo que se sintió en los científicos del programa Artemisa de la NASA, con el que preparan las futuras misiones tripuladas a la Luna. Uno de los primeros pasos fue enviar la sonda Capstone, un pequeño satélite de 25 kg, al cuerpo celeste para estudiar la ruta y la órbita más eficientes para las futuras misiones.
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La NASA indicó el 6 de julio que “experimentaba problemas de comunicación mientras estaba en contacto con la Deep Space Network de la Capstone”. La comunicación con la Tierra se dañó. Dicha red DSN está formada por diversos observatorios alrededor del mundo, uno de los cuales está en Robledo de Chabela, Madrid. Los curiosos en ese momento se encontraban con mensajes de la Nasa como: “En tareas de mantenimiento”.
El reencuentro
Pero, “la platica no se perdió” ni mucho menos las ambiciones científicas. La NASA recuperó el contacto. El pequeño satélite no estuvo “perdido” como tal y en la NASA aseguraron que el equipo de seguimiento tiene datos “sólidos de la trayectoria” del CAPSTONE, mientras desapareció, algo que se puede comprobar a través del servicio NASA’s Eyes on the Solar System.
Fue el siete de julio cuando la NASA retomó la comunicación con la sonda. “Estaba en la posición esperada y en perfecto estado. Ahora se iniciarán las maniobras de corrección de trayectoria, y si todo va bien la nave alcanzará su órbita lunar el próximo 13 de noviembre”, explicó la NASA.
Mientras estuvo en silencio, Capstone realizó de forma autónoma algunas tareas, como mantener la carga de la batería, mantenerse apuntando en la dirección correcta e incluso realizar una maniobra para deshacerse del exceso de impulso.
A pesar de que el equipo de la misión no conoce la causa exacta de la anomalía en las comunicaciones, la misión parece estar avanzando según lo planeado.
El objetivo de Capstone es entrar en una órbita de halo casi rectilínea (NRHO) alrededor de la Luna, el 13 de noviembre. Esto, aseguran desde la NASA, aportará información relevante para diseñar y ejecutar las futuras misiones con astronautas a la Luna, del programa Artemisa, en el que la colombiana Diana Trujillo es una de sus directoras.
Este programa tiene además como uno de sus objetivos establecer una estación espacial llamada Lunar Gateway en la órbita de la Luna que tendrá estancias para los visitantes y un laboratorio.
La NASA iniciara la misión Artemisa entre el 23 de agosto y el 6 de septiembre con el lanzamiento de un módulo Orion no tripulado. Esa misión permitirá confirmar datos sobre el posible impacto del viaje en el cuerpo humano. Y en algún momento después de 2025 dar rienda suelta a la verdadera misión de volver a poner al hombre en la Luna.