Ciencia

La amenaza de Hugo Chávez perdería furor con los aviones que compraría Petro

Los caza de combate Rafale, de la empresa francesa Dassault, serían los aviones con los que el Gobierno de Colombia quiere jubilar a los Kfir de la Fuerza Aérea.

Compartir
OMAR ANDRÉS CARRASQUILLA LEÓN
21 DIC 2022 - 10:04 AM

El caza de combate Rafale tiene un costo promedio de 100 millones de euros. Colombia gastaría por lo menos 22 billones de pesos. // Dassault

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó, en medio de la ceremonia de ascenso de oficiales del Ejército y la Policía en la Escuela Militar de Cadetes “José María Córdova”, en Bogotá, que se jubilará a toda la flota de aviones de combate Kfir que usa la Fuerza Aérea (FAC). Y, con ese anuncio, se desató mucha polémica. (Lea: China y Putin, ¿a calmarse? EE. UU. presentó al avión nuclear B-21 Raider)

Varias voces de la política nacional criticaron su decisión apelando a sus promesas de campaña de no destinar un gran presupuesto para la guerra, en medio de coletazos de la pandemia y la recesión económica, y desligarse de los planes de su antecesor, Iván Duque, quien tenía como prioridad la actualización de los Kfir con aviones nuevos, lo que implica un gran gasto.

Pero las controversias políticas se quedan en su estrados respectivos, mientras el Gobierno evalúa junto a un comité, integrado por miembros de la FAC, activos y retirados, las cuatro propuestas que están sobre la mesa: Lockheed Martin, que ofrece F-16 (viper block 70), los favoritos por los militares; Saab, con su Gripen E/F; Eurofighter, con su Typhoon (C.16), y Dassault Aviation, con Rafale C/F3, el favorito de la eliminatoria, tras una reciente reunión entre Petro y Emmanuel Macron, presidente de Francia.

Macron y Petro, según fuentes, han charlado del tema en dos ocasiones: en la reunión de la ONU por el cambio climático en Egipto y en el encuentro de la OCDE en París. El mandatario colombiano se decanta por la oferta gala dada las facilidades de financiamiento frente a los límites impuestos por las otras compañías norteamericanas y europeas.

Además, según develó La Silla Vacía, el Gobierno Petro le interesa la “transferencia de tecnología”, que no es otra cosa que la posibilidad de que la FAC pueda acceder a los conocimientos de la tecnología que usa la aeronave francesa y poder tener autonomía en el mantenimiento. Algo que con los F-16 y las restricciones de los estadounidenses está prohibido.

Una “ráfaga de fuego”

Se espera una tercera reunión entre ambas partes, pero esta vez en suelo colombiano. Una delegación élite del Gobierno francés que finiquitaría la operación con la cúpula militar y política de Petro. Esto daría fin a casi una década de búsquedas para reemplazar a los aviones Kfir con tantos lustros de batalla.

El avión francés Rafale es un avión caza polivalente de 4,5.ª generación, bimotor, y con una configuración de ala en delta y canards, diseñado y construido en Francia por la compañía Avions Marcel Dassault-Bréguet Aviation, actualmente denominada Dassault Aviation. Su nombre significa literalmente “ráfaga de fuego”.

Es el caza más moderno fabricado en Francia y ha sido comprado por la Fuerza Aérea de la India, la Fuerza Aérea de Egipto y la Fuerza Aérea de Catar.

Rafale puede atacar y defender en todo tipo de clima, vuelo nocturno, ataque a tierra y ataque naval, en la misma plataforma, con una moderna tecnología de vuelo digital por cables fly-by-wire, cabina de mando con casco de información al piloto, pantallas planas y comandos de voz. Puede ser embarcado en portaaviones, en su variante Rafale M, un caza anfibio.

Su sistema electrónico de guerra es el Spectra, de Thomson-CSF; este incorpora transmisores de estado sólido, radar y alerta de láser, alerta de misiles, sistemas de detección e interferencia. El nuevo sistema optrónico es el OSF de búsqueda infrarroja y un sistema de seguimiento instalado en la nariz del aparato, y el receptor de alerta láser DAL. Este sistema optrónico lleva a cabo las tareas de búsqueda, identificación de blancos, telemetría, imágenes de televisión e infrarrojas, discriminación automática de blancos y seguimiento.

Posee un receptor de navegación TLS 2000 de Thomson-CSF, que se utiliza para la fase de aproximación del vuelo. Este integra un Sistema de Instrumentos de Aterrizaje, Sistema de Microondas de Aterrizaje y un medidor de distancias de radio VHF omnidireccional. El altímetro radar AHV 17 del avión, puede ser utilizado durante el vuelo de muy baja altitud, entre montañas y en vuelos rasantes sobre el mar, para misiones de ataque de penetración profunda en el territorio enemigo.

Es uno de los cazas de última generación más liviano al estar construido con nuevos materiales compuestos para bajar su peso, que representan un 24 % de la nave, casi un cuarto de la masa de la célula, y 70 % del resto, como en el fuselaje trasero, paneles de las alas, timón vertical de cola (deriva) y alerones de elevación. Esto permite transportar más cantidad de armas y combustible, tener mayor alcance en combate. Puede recibir reabastecimiento aéreo de combustible, con una sonda fija en el costado derecho de la cabina, del tipo canasta y manguera flexible.

En cuánto a su poder bélico, posee un aterrador cañón GIAT DEFA 30M 719B de 30 mm y doce puntos externos de fijación (pilones de carga) para colocar cargas de todo tipo: dos bajo el fuselaje central de la nave, dos bajo las toberas de ingreso de aire de los motores gemelos, seis bajos las alas principales y dos más en las puntas de alas.

Su capacidad armamentística le permite llevar: un misil nuclear de corto alcance ASMP de 900 kg, de 100 a 150 kilotones (modo de ataque); u ocho misiles aire-aire MICA de alcance corto; o seis MICA con dos tanques de combustible adicionales (modo de intercepción); o bombas de 250 kg de caída libre o retardada, dos MICA y dos tanques de combustible.

También puede cargar dispensadores de armas tipo APACHE, dos MICA y dos tanques de combustible; o dos bombas de 400 kg BLG 400 guiadas por láser, dos misiles supersónicos AS-30L guiados por láser, dos MICA, un tanque de combustible, un tanque FLIR y un señalizador láser ATLIS II (modo de ataque a tierra).

Rafale también puede llevar a zona de guerra dos misiles antibuque AM.39 Exocet, cuatro MICA y tres tanques de combustible para aumentar su alcance (modo antibuque), y pod de información que son pequeños contenedores en forma de vaina aerodinámica para transportar equipo electrónico adicional, que van colgados en los pilones de carga de armas y se parecen a un misil.

Por último, cuenta con un snecma M88, un motor modular totalmente nuevo de doble cuerpo y doble turno, con una longitud de 3,53 metros, un diámetro de 69,3 cm y una masa de 897 kg. Es compacto y ofrece 50 kN de empuje en seco y 75 kN con postcombustión y ofrece una orientación a la alta masa y a la alta aceleración.

¿Un problema?

Países como la India han catalogado al Rafale como un avión superior, incluso sobre ejemplares rusos; sin embargo, sus alas no son plegables (como sí lo son, en la mayoría de los aviones navales) debido a que el material compuesto de sus alas no permite instalar el sistema del abisagramiento, lo cual puede representar un problema en combates anfibios o entre recovecos típicos de las montañas colombianas.

Un golpe sobre la mesa en la región

Así como la India, estados como Catar se decantaron por el Rafale en lugar de los Su-30MKI rusos porque las capacidades de los primeros son superiores a las de los segundos, según informó The Economic Times. La capacidad de merodeo del Rafale es un 50 % mayor que la del Su-30MKI. La autonomía de vuelo del francés es de 780-1055 km, frente a los 400-550 km del ruso. El caza francés también puede ser revuelto hasta cinco veces al día en comparación con las tres veces del caza ruso.

Por ende, según expertos, la compra de Petro incidiría mucho en el terreno de la persuasión frente a los Sukhoi Su-30 rusos que tiene la Fuerza Aérea Venezolana, tras muchos años de tensión política y la profunda palpitación del conflicto. Aún muchos recuerdan la reiterada amenaza que en vida lanzaba Hugo Chávez: “Prendo los Sukhoi”.

Si yo tuviera que escoger serían los Rafale, por la transferencia de tecnología e inclusive con la posibilidad de que Colombia se convirtiera en un centro regional para la venta de esos aviones y su mantenimiento”

Jean Carlo Mejía, experto en seguridad y defensa.

Petro y un guiño a sus militares

Pese a la polémica, la compra de aviones, según Presidencia, es una necesidad debido a que la flota actual ha tenido más de 42 años de uso, más de 30 años de operación en Colombia. “Su operación y mantenimiento es costosa y puede ser riesgosa, somos el único operador de la plataforma Kfir. Eso quiere decir que no se producen aeronaves ni repuestos. Es una capacidad insostenible”, afirmaron.

Además, expusieron que los colombianos deben contar con unas Fuerzas Militares equipadas, profesionales y capaces de proteger ante cualquier amenaza. “No basta con pilotos con actitud, entrega y determinación, dispuestos a dar la vida, si es necesario. Lamentablemente, con la flota actual, se han presentado cuatro accidentes, en uno de ellos un piloto falleció”, subrayaron.

Con esta potencial compra, Petro hace realidad un viejo anhelo de la FAC por darle fin a la flota de 24 aviones Kfir. Un deseo postergado desde tiempos de Juan Manuel Santos.

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News
Publicidad