Ciencia

¿Se logró desviar al asteroide? James Webb y el Hubble tienen la respuesta

Sin conclusiones oficiales, los dos potentes telescopios develaron que la colisión de la nave DART con Dimorphos fue más potente de lo esperado.

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OMAR ANDRÉS CARRASQUILLA LEÓN
06 OCT 2022 - 11:29 AM

La colisión fue seguida por Cubesat, una minicámara satélite de fabricación italiana, y por los telescopios James Webb y Hubble. // NASA

Y así los sucesos de películas de ciencia ficción se convirtieron en realidad. El pasado 26 de septiembre, la NASA llevó a cabo con éxito la colisión programada de una sonda espacial contra un asteroide llamado Dimorphos. Todo hizo parte de la misión DART con la que ensayaron el desvío de la trayectoria de este tipo de rocas, en aras de perfeccionar nuestra defensa planetaria. (Lea: Video: Webb y el Hubble, sincronizados para capturar el impacto al asteroide)

Los datos sobre si se cumplió con la meta científica aún no se revelan del todo; sin embargo, tanto el telescopio James Webb como su antecesor, el Hubble, revelaron que el golpe fue más fuerte de lo estipulado, por lo que ya muchos se atreven a afirmar que el desvío se cumplió con creces.

Así lo dio a conocer un equipo de astrónomos luego de analizar las fotografías que los telescopios tomaron del momento de la colisión.

Dimorphos, con un tamaño de dos Estatuas de la Libertad y con forma de pelota de rugby, está ubicado a 11 millones de kilómetros de la Tierra. Tras el choque con la nave se originó una gran nube de polvo que se expandió desde el asteroide y la roca que orbita, Didymos, su hermano mayor.

Escombros desde Cartagena a Moscú

Precisamente esa gran nube de polvo fue estudiada a profundidad por los astrónomos Teddy Kareta (Observatorio Lowell) y Matthew Knight (Academia Naval de los EE. UU.) que, a través de observaciones telescópicas, indicaron que la colisión provocó una cola de escombros de 10.000 kilómetros. La distancia entre nuestra ciudad y la capital de Rusia, Moscú.

Los científicos utilizaron el potente telescopio SOAR, ubicado en Chile, para captar la cola similar a un cometa después del impacto de DART. Ello reveló el amplio rastro de escombros dos días después de que el asteroide fuera impactado por la sonda de la NASA.

Telescopio de Investigación Astrofísica del Sur (SOAR), en el Observatorio Interamericano Cerro Tololo de NOIRLab de NSF en Chile.

“Es sorprendente la claridad con la que pudimos capturar la estructura y el alcance de las secuelas en los días posteriores al impacto. Ahora comienza la siguiente fase de trabajo para el equipo de DART a medida que analizan sus datos y las observaciones de nuestro equipo y otros observadores de todo el mundo que compartieron el estudio de este emocionante evento. Planeamos usar SOAR para monitorear la eyección en las próximas semanas y meses. La combinación de SOAR y AEON [2] es justo lo que necesitamos para un seguimiento eficiente de eventos en evolución como este”, expuso Knight.

“Estas observaciones permitirán a los investigadores adquirir conocimientos sobre la naturaleza de la superficie de Dimorphos. Podrán medir cuánto material fue expulsado por la colisión, qué tan rápido fue expulsado y la distribución de tamaños de partículas en la nube de polvo en expansión. Por ejemplo, las observaciones revelarán si el impacto provocó que la pequeña luna arrojara grandes trozos de material o, en su mayoría, polvo fino. El análisis de estos datos ayudará a los astrónomos a proteger la Tierra y sus habitantes al comprender mejor la cantidad y la naturaleza de la eyección resultante de un impacto, y cómo podría alterar la órbita de un asteroide”, precisó el medio Infobae.

“Sí se desvió”

Astrónomos del Observatorio de Pujalt (Barcelona) han observado los primeros indicios de que Dimorphos se desvió ligeramente por la colisión. No obstante, falta esperar unos días más para confirmar si la desviación ha sido la esperada o no, según informaron.

Los españoles, en colaboración con el Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC), el CSIC y la NASA, han monitoreado el fenómeno y han podido capturar imágenes de los momentos posteriores al impacto gracias al telescopio TGS de 20 pulgadas.

Estas imágenes han sido compartidas con el investigador Josep María Trigo (IEEC), que a su vez forma parte del equipo del proyecto DART de la NASA.

“Toda esta información, y posteriores capturas en próximas noches, servirán para ir confirmando cómo es el cambio de dinámica que los humanos hemos producido en este par de asteroides. Todo ello ayudará a tener más información a la hora de planificar en un futuro a años vista cómo podremos desviar asteroides que puedan ser un peligro para la vida en la Tierra”, aseguró Trigo.

Hay que tener paciencia

Dentro de unos años, la misión Hera de la Agencia Espacial Europea (ESA) observará aún más de cerca los efectos del impacto de DART, precisamente en el cráter causado de aproximadamente 10 metros de diámetro. Su lanzamiento está programado para octubre de 2024 y se espera que llegue a la superficie del asteroide. “Parece que el cráter será mucho más grande y si hay un cráter, tal vez un pedazo de Dimorphos se haya desprendido”, dijo Ian Carnelli, científico de la ESA.

Si el éxito fue el esperado, la NASA podrá continuar con su plan de defensa planetaria en caso de que asteroides más grandes u otros cuerpos celestes en el espacio nos hagan lo mismo que a los dinosaurios.

Didymos fue descubierto en 1996 con el telescopio Spacewatch de 0,9 metros de la Universidad de Arizona, ubicado en el Observatorio Nacional Kitt Peak.

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