El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, aseguró ayer que el "objetivo supremo" de su Gobierno es "detener la locura guerrerista" del man-datario Álvaro Uribe, y dijo que el "dilema" de la crisis bilateral está "entre las palabras o los proyectiles". "Nos hemos fijado un objetivo supremo: detener la locura guerrerista que se ha apoderado de la Casa de Nariño" e "impedir" que el Gobierno de Uribe lleve "a un conflicto bélico a dos pueblos que se saben y se sienten hermanos", escribió el mandatario en su columna dominical 'Las lí-neas de Chávez'. "Sirvan estas reflexiones para entender la gravedad de lo que está aconteciendo entre Venezuela y Colombia. El dilema está entre las palabras o los proyectiles, es decir, entre llevar a la mesa de diálogo de los pueblos del Sur el ejercicio voluntarioso por la paz o mantener en la región un ambiente de confrontación con una elevada peligrosidad bélica", explicó. DESPLIEGUE MILITAR El mandatario venezolano rompió relaciones con Colombia hace poco más de una semana a raíz de la denuncia de Bogotá sobre la presencia guerrillera en Venezuela, y el viernes anunció un despliegue militar en la frontera porque consideró que "Uribe es capaz de cualquier cosa en es-tos días que le quedan". El 7 de agosto Uribe cuyo Gobierno ha descartado cualquier tipo de ataque contra Venezuela entregará el poder a su ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos. Además, Chávez apuntó que no desmayará en su "empeño por conquistar unas relaciones decentes y respetuosas" con el vecino país y reiteró que espera "que el nuevo Gobierno de Colombia entienda" que no le "anima otro interés ni otro deseo".
