El negociador del TLC con Canadá, Ricardo Duarte Duarte, asegura que al ser un TLC un acuerdo entre Estados, para que las negociaciones avancen se necesita voluntad de las partes en sentido amplio. Esto significa que el Gobierno puede estar interesado en un TLC pero si el Congreso o las organizaciones sindicales no lo están, el proceso se puede retrasar.
De acuerdo con Duarte, esto es lo que sucede hoy precisamente con el TLC con Estados Unidos.
Al respecto el presidente de Analdex, Javier Díaz, señala que los TLC`s representan todo un proceso y que la parte complicada es ponerlos en vigencia. “Tenemos firmado el TLC con Estado Unidos, pero no hemos podido ponerlo en vigencia por razones de ellos, la buena noticia es que Canadá pronto va a entrar en vigencia y uno esperaría que el acuerdo con la Unión Europea también se diera rápidamente”, señaló.
Otra de las razones que hace lentos los TLC`s en el país es que el Gobierno puede estar interesado, pero algunos de los sectores privados no están convencidos de las conveniencias de firmar un acuerdo. “Esto sucedió también en el TLC con Estados Unidos con ciertos sectores agrícolas que retrasaron el cierre cuando sí había voluntad política entre Gobierno y Congreso.
Duarte señala que otro tema es la complejidad en la manera en que Colombia negocia, ya que el sector privado está en permanente interacción buscando que sus intereses sean atendidos antes, durante y después de cada ronda negociadora. Otra de las piedras en el zapato es el proceso legal de los TLC`s puesto que Colombia adiciona el proceso de revisión constitucional, cosa que no ocurre en otros países, en donde basta una aprobación parlamentaria.
