Esta medida cobija especialmente a los habitantes de las riberas de los ríos Cauca, La Paila, Palo, Guangué, Páez y Tominío en el Cauca, departamento donde ya se han registrado graves emergencias producto del desbordamiento de varios afluentes.
Mientras que en Nariño, Valle, Tolima y Cundinamarca se han presentado nuevas emergencia, en municipios de Caldas, Risaralda, Quindío, Santander y Antioquia ya están en alerta por deslizamientos e inundaciones.
Entre las nuevas víctimas de la nueva temporada invernal figuran tres menores, quienes perdieron la vida luego de que un alud enterrara su vivienda ubicada en el municipio de Ricaurte (Nariño).
En esta misma zona fueron afectadas tres casas más.
El número de muertos a causa del invierno en Nariño se elevó a 12.
Su propio viacrucis viven los pobladores de López de Micay (Cauca), donde las lluvias han damnificado a más de 4.500 personas.
Una nueva emergencia se presentó por el desbordamiento de los ríos Jolí, Sigüi y Chuaré, afluentes del Micay.
Para evitar que se presenten víctimas fatales, los pobladores de la zona tuvieron que ser evacuados, y ahora esperan la llegada de ayudas humanitarias.
Entre tanto, el invierno en el Huila provocó la muerte de dos personas, quienes fueron arrastradas por crecientes súbitas. La primera víctima fue un campesino que intentó cruzar la quebrada La Caraguaja en Campoalegre pero la fuerza del agua se lo llevó.
El norte del Valle se encuentra en alerta por las intensas lluvias de los últimos días. El aumento en las precipitaciones provocó que el río Cauca se saliera de su cauce en cercanías al corregimiento de Juanchito y del municipio de Candelaria. En Palmira, Tuluá, Buenaventura y otros municipios, los organismos de socorro han tenido que atender emergencias por inundaciones.
Por su parte, el desbordamiento de una quebrada en la zona rural del municipio La Esperanza (Norte de Santander) desató una emergencia que por fortuna sólo registró daños de cultivos en la zona.
En Norte de Santander las autoridades declararon la alerta naranja en cinco municipios donde ya hay nuevos reportes de damnificados.
En La Virginia (Risaralda) el número de familias damnificadas por el invierno se elevó a 180. En albergues improvisados permanecen a laespera de que sea autorizada la construcción de un refugio permanente.
Entretanto, en alerta roja está el río Bogotá y sus afluentes por la probabilidad de crecientes súbitas que pueden causar inundaciones e
algunos sectores del norte de la Sabana de Bogotá. La autoridades recomendaron especial atención a pobladores ubicados en zonas ribereñas en los municipios de Chía, Cajicá, Cota y sectores circundantes a la laguna de Fúquene, al igual que en Mosquera, Funza y Soacha.