Lino García, el conductor que en estado de embriaguez, grado uno, mató a una niña de tres años en el sur de Bogotá, se presentó este jueves en audiencia pública donde fue cobijado con el beneficio de prisión domiciliaria.
Antes de su ingreso García pidió perdón y aceptó que le había hecho daño a toda una familia: “Yo les pido perdón a ellos por el mal que les causé, yo no soy un asesino, yo no soy un tipo de violencia, solamente les pido perdón”, dijo.
Lino García, quien se encontraba en compañía de su esposa, se mostró arrepentido al relatar cómo había atropellado a Maria José, quien celebraba su cumpleaños.
“Un señor me dijo que fuera a mirar un trabajo, yo soy carpintero, entonces pensé en ir a guardar el carro, me pareció fácil hacerlo y ahí fue cuando pasaron las cosas”, dijo.
Un juez de control de garantías le imputó a García el delito de homicidio culposo, pues la Fiscalía asegura que intentó huir después del accidente. Además, el acusado manejaba sin licencia.