Un juez de Control de Garantías legalizó la captura de Liliana Marcela Castillo, la joven de 21 años sindicada del rapto de la bebé Alison Brigite Franco, de 20 días de nacida que rescató la Policía Nacional este sábado en un operativo en el barrio Acapulco, al sur de Bogotá.
Visiblemente afectada, llorando, con una Biblia en sus manos y protegida por la Policía, Liliana Marcela llegó al complejo judicial de Paloquemao, pasadas las diez de la mañana de este domingo.
A su ingreso, y entre lágrimas, la mujer le pidió perdón a la familia de la niña.
Mientras, afuera de las instalaciones judiciales sus familiares explicaron que Liliana Marcela se entregó voluntariamente y que no fue capturada por la Policía.
“Mi mujer es inocente, ella misma entregó la niña. Ella se entregó voluntariamente, fue ella misma quien llamó a la Policía, no hubo ningún operativo, nosotros mismos fuimos a un CAI y trajimos un agente. El agente fue hasta la casa y vio a la niña, luego fue el coronel (Álvaro Bermúdez, comandante de la Policía de Ciudad Bolívar) y hablamos todos con él”, dijo Fabián Espinoza, compañero sentimental de Liliana.
Espinoza dijo que ahora espera que el Hospital de Meissen aclare qué pasó con el bebé que estaba esperando su compañera, pues ella estaba embarazada al momento del rapto de Alison Brigite.
A esta hora se realiza en los juzgados de Paloquemao la audiencia de imputación de cargos, diligencia en la que la Fiscalía le imputará a la detenida el cargo de secuestro agravado.
