Colombia

Voto electrónico costaría más de 500 millones de dólares

Compartir
COLPRENSA
16 JUL 2013 - 10:13 AM

Votar sin necesidad de usar lapiceros ni marcadores; máquinas en vez de toneladas de papel. Llegar al puesto de votación y ver solo dos o tres personas controlando lo que antes hacían decenas...  No se trata de un tipo de utopía electoral ni de la descripción de las elecciones en Suiza, sino del objetivo del sistema electoral colombiano: el voto electrónico.
La tarea ni es fácil ni está a la vuelta de la esquina: empezó hace más de siete años y apenas este año se hará la primera prueba piloto, pero es un avance, para un proyecto que cuesta más de 500 millones de dólares.  De todo esto, que sin duda influye en la democracia, está encargado Alfonso Portela Herrán, registrador Delegado en lo Electoral.
¿Cómo va la implementación del voto electrónico para las consultas del próximo 29 de septiembre? 
"Solo dos partidos manifestaron querer participar en las consultas: el PIN y el Partido Conservador. La prueba piloto se hará en 33 lugares, elegidos entre los 11.000 puestos de votación del país. En este momento se analizan detalles técnicos, económicos y presupuestales para presentar el proyecto al Gobierno que será quien determine si se aprueba la prueba piloto”.
¿Cuánto costarán las consultas? 
“La prueba piloto tiene un costo diferente al de las consultas, eso hay que tenerlo claro. En cuanto a las consultas, no hemos aterrizado el presupuesto, pues se necesita hablar con los partidos políticos, para mirar qué consultarán y ver cuánto costarán”.
¿Y solo la prueba piloto cuánto costará? 
“Todavía no podría darle un valor, sería especulativo”.
¿Se están utilizando las elecciones atípicas como pequeñas pruebas piloto para automatizar el sistema electoral? 
“Empezamos a incorporar la biometría poco a poco para salirle al paso a la famosa suplantación de electores, que se hace prestando la cédula, inventándose nombres que no aparecen en el sistema y que en últimas impacta mucho el resultado electoral. Desde 2006 nos dedicamos a individualizar al elector, para que quien participe en una elección sea el verdadero titular del derecho. Hoy vemos que se logró gran aceptación de la ciudadanía, que nos piden hasta que los acompañemos con biometría a la elección de los miembros de una junta de acción comunal. Pero ese procedimiento es un poco complejo, pues la gente es muy reticente a ver máquinas y prefieren el papel por la desconfianza, el proceso electoral es como una administración de desconfianza”.
¿Qué etapa del proceso ya está automatizada?
  “Hasta hace poco el censo electoral era en papel, se veían formularios por todas partes y evolucionamos hacia la automatización del censo y hoy logramos que este sea muy seguro y cierto. Esto ocasionó un cambio en el día a día, pues antes al registrador de un municipio cuando se le perdía una cédula o un ciudadano no aparecía en el censo, tocaba hacer un trámite engorroso hasta Bogotá para saber qué había pasado con ese elector, mientras que hoy simplemente verifica desde su computador si un ciudadano se inscribió en otro lado, si falleció o si fue que le quitaron los derechos. Pero esto no quedó ahí y la inscripción de ciudadanos, que antes eran unos formularios verdes horribles, hoy la tenemos automatizada. Eso no solo sustituye el papel, sino que fortalece la veracidad de la información. Y a futuro, en las elecciones ordinarias el ciudadano se presentará al puesto de votación y en la entrada se tomará su huella, desde ahí el sistema envía la información a la mesa y allí los jurados solo tendrán que validar que se presentó a través de una tableta”.
¿Cómo se realiza hoy la inscripción automatizada de cédulas?  “El ciudadano simplemente va a una Registraduría y digita en la máquina de inscripción su número de cédula. La plataforma le muestra de inmediato sus nombres y apellidos, entonces el funcionario de la Registraduría, que está al lado de apoyo, verifica si la persona que se quiere inscribir es realmente la titular del derecho. El sistema despliega los lugares de votación según la dirección que se indicó y el ciudadano elige la opción que se quiera. Finalmente se le captura la huella, que se verifica luego para confirmar que no hay trashumancia o suplantación”.
¿Hay enemigos de la automatización del sistema electoral? 
“El tema biométrico tuvo enemigos, que tenían algunas prácticas vinculadas a la suplantación. Esas personas empezaron a bombardearla en diferentes escenarios, entonces en muchos lugares nos quitaban la luz, por lo que empezamos a implementar sistemas inalámbricos. También nos aglomeraban gente en los puestos para que tuviéramos la obligación de retirar el sistema de identificación en la entrada de los puestos de votación y así varios eventos. Pero en la medida que nos van metiendo palos en la rueda, vamos evolucionando para blindar cada vez más el sistema”.
¿Todas las registradurías están automatizadas? 
“Todas las urbanas, el sector rural no está cubierto por razones logísticas, pues el desplazamiento es bastante costoso. Esta situación genera un fenómeno, que también lo tenemos previsto, en el que pueda haber una migración a sectores rurales para suplantar. Para lo cual, cuando arranquemos haremos verificación huella por huella”.
¿Habrá cambios para las elecciones de Congreso? 
“El formato será parecido, porque la ley no ha cambiado. El ciudadano se presenta y encontrará, hasta donde el presupuesto nos permita, identificación biométrica a la entrada del puesto de votación. Luego se presenta a la mesa, se toman allí sus datos y vota”.
¿Y cómo serán las consultas internas con voto electrónico? 
“Estas serán más restringidas, ya que el tamaño lo dan los propios partidos, que serán los que decidirán dónde se necesita consultar a sus miembros. Allí estará la Registraduría, instalando la logística necesaria para cumplir con esa solicitud y en los 33 puestos que tendremos automatizados, en lugar de encontrar un jurado que le entregará unos papeles, el ciudadano verá una terminal en el que no encontrará un lapicero sino una máquina con las opciones para la consulta. De esta forma, el ciudadano selecciona en una pantalla táctil la opción que le parezca, como lo haría en un teléfono inteligente. Y en la memoria se acumularían los diferentes resultados de la marcación, de tal manera, que al finalizar la jornada electoral, en lugar de empezar a contar papel por papel, se hará una sola consolidación”.
¿El modelo que se utilizará ya está definido? 
“No, la Comisión del Voto Electrónico ha elegido tres formatos que son los que más tienen madurez en el mercado electrónico electoral. Está el de pantalla táctil sin comprobante; otro con comprobante, y un tercer modelo que se denomina urna electrónica, que en lugar de ver una caja de cartón al tiempo de votar, se encontrará una especie de escáner y el ciudadano tendrá igual como hoy, un tarjetón en el que hará la marcación. Cuando se introduce a la urna, ella lee la marcación y va acumulando el resultado”.
¿Cuándo se definirá el modelo? 
“Se dará luego del resultado del análisis de cada uno, en interacción con la ciudadanía”.
¿Hay un consolidado de cuánto ha costado hasta hoy la implementación del voto electrónico? 
“No porque depende del formato, la cobertura que se elija y el tipo de transmisión de resultados. Hemos recibido ofertas globales por el orden de los 500 millones de dólares, pero esto no sería suficiente, pues la máquina solo reemplaza una de las actividades y no todas, por lo que sería necesario sumar logística de la preparación, adecuación, transmisión, recepción y preparación del proceso electoral”.
¿Cómo estamos comparados con otros países del mundo?
  “Nuestra posición en el contexto mundial, según lo recalcó la revista británica The Economist, es entre las mejores del mundo. Además en materia de velocidad de información no creo que haya un país en el mundo que tenga un presidente en 58 minutos, que pueda contar 13 millones de votos en ese tiempo”.
¿Cuánto ha costado la automatización hasta el momento? 
“La identificación nuestra está montada en una plataforma exclusiva de Sagem, entonces hay que buscar que los aparatos también se adecuen al formato sin afectar la calidad. Y en promedio, una estación de biometría operada durante todo el día cuesta alrededor de 4.000 millones de pesos y se atienden 1.000 electores”.
¿Cómo se blinda el sistema con la automatización? 
“En la parte de preparación, preelectoral, tenemos una falencia con los jurados de votación, pues ellos realizan muchas operaciones que corren el riesgo de ser permeables en la medida que son manuales, ahí la biometría permitirá que el jurado sepa cuáles son los ciudadanos aptos y que identifique completamente al ciudadano. Ya no aparecerán los electores fantasmas, que incluso se ven con biometría”.
¿Cuánto se dejará de ver el montón de papel que se ve hoy en la Registraduría? 
“Pues últimamente nos hemos desprendido de mucho, por la política de cero papel. Pero existe el problema grave de que el Código Electoral no ha entrado en la política del cero papel, por lo que habría que actualizarlo, de lo contrario siempre estaremos rodeados de papeles, ya que la gente no le cree sino al papel”.
En síntesis  Se ha avanzado, pero falta  Luego de 2010, cuando se implementó la cédula de ciudadanía única, se puso el sello para la automatización del censo electoral. A la par también se empezó un proceso de identificación del ciudadano a través de su huella, para compararlo con la información de su cédula. Lo último es la automatización de la inscripción de cédulas para la próxima elección en 2014, a través de máquinas, dejando atrás el papel. El paso más reciente se dio a mediados de junio cuando la Comisión Asesora para la implementación del voto electrónico aprobó 33 puestos con voto electrónico en las consultas de partidos, el próximo 29 de septiembre. Sin embargo, falta elegir el modelo de máquina que se utilizará, que funcione y de allí se iniciará la etapa de implementación.
Protagonista  El funcionario de lo electoral  Alfonso Portela Herrán  Registrador en lo Electoral
La Registraduría se divide en tres áreas misionales o registradurías delegadas : la encargada de lo Electoral, la del Registro Civil y la encargada de las delegaciones departamentales y municipales. A la cabeza de lo Electoral, está Portela, quien, siendo funcionario de carrera, ha estado al tanto de las elecciones ordinarias, las atípicas, las consultas de los partidos, los procesos de inscripción y todo cuanto tiene que ver con la implementación del voto electrónico en el país. Según señaló, estará en ese cargo “hasta que le corran la butaca”.
EN DEFINITIVA 
El registrador Delegado en lo Electoral, Alfonso Portela Herrán, hace una radiografía del proceso electoral electrónico, que apenas está en etapa de preparación, pero se probará en septiembre.

Sistema biométrico para elección atípica de alcalde de Cartagena Archivo El Universal

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News
Publicidad