Una mañana cualquiera de un día cualquiera, en un barrio cualquiera de Villavicencio, una señora, hablando con su vecina más querida de política y de la segunda vuelta presidencial en Colombia, decidió hacerle un video a Mercedes Plata o 'doña Mechas', ya que la manera cómo pensaba y se expresaba, era para dejarlo plasmado para la posteridad.
El video casero grabado con un celular de gama media, donde se evidencia perfectamente el apoyo rotundo de “doña Mechas” a la campaña del entonces presidente-candidato Juan Manuel Santos o “Juanpa”, se volvió viral en todas las redes sociales. La bola se regó como pólvora de que había una “viejita muy tierna” donde echa una de sus retahílas, logrando un efecto en quienes veían el video, de decidir su apoyo a la campaña de Santos, cosa que no habían logrado otras piezas publicitarias planeadas, estudiadas y con inversiones considerables de dinero.
Esta pieza publicitaria en la cual no se gastó ni un solo peso, sí causó un efecto de apoyo y decisión de votar por el presidente-candidato; logró cautivar a los colombianos que después de verlo y con su risa, aprobaban el que “Juanpa” siguiera al frente del país.
“Lo logramos, hicimos que Juanpa quedara presidente para que trabaje por nosotros los viejitos que no tenemos casa, ahora vamos a pedirle a mi Dios que lo ilumine y le ayude a sacar adelante todos esos proyectos de casitas para los pobres, y que ayude a muchas personas, y que viva Juanpa”, dijo doña Mechas, el día en que Juan Manuel Santos la visitó en su humilde casa que tiene en arriendo, antes del domingo de elecciones.
Ese día, el Presidente dejó ver su intención de regalarle una casa a Mercedes Plata, pero consideró que hacerlo en ese instante, podría ser malinterpretado por la coyuntura política que vivía el país en ese instante por la elección en segunda vuelta presidencial.
Pero una vez electo, Juan Manuel Santos o “Juanpa”, como lo rebautizó doña mechas, decidió hacerle el sueño realidad a esta mujer de 85 años, de tener una casa propia, aunque ella había dicho claramente, que “no quería nada regalado ni mamaito, que simplemente la metieran en un plan de esos de viviendas baraticas que ella con su pensión la pagaba de a 200 mil pesos mensuales”.
Doña Mechas ya está lista, esperando en su viejo rancho de arriendo a su Juanpa, que venga a llevarla a su nuevo hogar, está tan elegante como el día de la posesión del Presidente, pero lo que sí es evidente, es que está más feliz que cualquier otro día de su vida, porque su sueño será real en partir de las próximas horas, cuando reciba las llaves de la casa donde vivirá por el resto de sus días.
Y así es como el anhelo del corazón de una de las colombianas más humildes se hará real, la nueva vivienda está lista, con jardines y amoblado en su totalidad, camas nuevas, sala, menaje de cocina y demás, esta casa le será entregada a doña mechas, en una ceremonia especial en el barrio San Antonio de Villavicencio, ya no será más un barrio cualquiera, ni será un día cualquiera, es el barrio donde por primera vez en la historia, un Presidente lo visitó dos veces en menos de 90 días, todo gracias al desparpajo y espontaneidad de una mujer curtida por los años, sincera, pero además, será el día en que doña Mercedes Plata, “de los propios Platas Santistas” como ella lo dijo, recibirá su hogar marcado en la puerta de entrada con una JP, que, a ojo de buen cubero, significa Juanpa, su Juanpa que ganó la presidencia de Colombia, sin duda alguna, gracias a ella.
