El patrullero Manuel Sneider Bobadilla Pacheco, quien sería el responsable del tiroteo que se registró ayer en las instalaciones de la Dirección Nacional de la Policía en Bogotá, continúa en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Central y su diagnóstico es reservado.
De acuerdo con versiones oficiales, Bobadilla se encuentra sedado y es valorado permanentemente por el equipo médico de la Clínica de la Policía Nacional, luego de que se le practicara una neurocirugía como producto de la lesión cerebral que se ocasionó al dispararse en la cabeza luego de asesinar a su compañera sentimental Martha Isabel Correa y al mayor Ricardo Alberto Romero, quienes fallecieron en la noche del pasado miércoles.
Medicina Legal ya entregó los cuerpos para que fueran trasladados al Centro Religioso de la Policía en Bogotá, pero el informe de necropsia de mantiene en reserva legal para la Fiscalía General de la Nación.
Por otro lado, las investigaciones avanzan con la intención de esclarecer lo sucedido, en el transcurso de este jueves el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía hizo presencia en el edificio de la la Policía, donde se registró el hecho, con el propósito de recaudar pruebas y escuchar a varios testigos presenciales.
Cabe recordar que los hechos se registraron en el tercer piso de las instalaciones de la Dirección Nacional de la Policía y de acuerdo con el director de esa Institución, general Rodolfo Palomino, se habría desencadenado la tragedia por un cuadro de intolerancia producto de una relación sentimental entre los dos patrulleros, el mayor Romero trató de intervenir para evitar lo sucedido y también fue impactado.
Las actividades laborales en las instalaciones de institución se desarrollan con normalidad y todas la dependencias se encuentran en funcionamiento.
En la noche de este jueves los cuerpos de los dos uniformados muertos fueron trasladados al Centro Religioso de la Policía. Se espera que la exequias del Mayor Romero se realicen este viernes, y las de la patrullera Correa este sábado.
