El Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez, aseguró que el Gobierno Nacional no puede considerarlo enemigo del proceso de Restitución de Tierras por las críticas recientes que ha hecho del proceso.
“La Procuraduría es el órgano constitucionalmente facultado para escuchar a la población civil y por eso no pueden extrañar que lo haga. No voy a entrar en debates públicos. No voy a aceptar la camorra que esta mañana me planteó el señor presidente de la República”, señaló.
El procurador agregó: "Yo no soy camorrero, claro que soy santandereano y tengo carácter, la Procuraduría es amiga de una ley de restitución de tierras que despoje a los despojadores no a los campesinos de buena fe que han explotado la tierra. Yo no voy a armar camorra, pero muy coloquial y afectuosamente le puedo decir al señor presidente: ¡amárrese los pantalones!”
Desde San Alberto (Cesar), donde citó a un evento para escuchar las quejas de los pobladores, Ordóñez le salió al paso a los cuestionamientos e indicó que solo está cumpliendo con sus obligaciones como Jefe del Ministerio Público.
“Quienes critican la gestión del Procurador por estar en distintos escenarios desconocen la Ley y me ofrezco para darles un curso explicando qué es la Procuraduría. Lo seguiré haciendo, así pretendan crear obstáculos terrestres y aéreos”, dijo al señalar que no fue él quien creó las competencias de la Procuraduría.
En ese sentido, expresó Ordóñez, que fue el propio Congreso el que facultó a la Procuraduría General para actuar antes jueces y la Unidad de Restitución en la Ley 1448 de 2011 y que, por eso, tras cinco años de ejecución, la entidad sabe qué reformas necesitaría la misma.
“Hemos hecho críticas y por ellas no pueden señalar a la Procuraduría de ser enemiga de la Restitución de Tierras. Tamaño desatino quien pretende decirle que es enemiga, ignoran lo que la Procuraduría ha hecho y seguirá haciendo”, anotó.
Ordóñez indicó que más de 50 procuradores delegados para la Restitución de Tierras y el trabajo en campo ha permitido encontrar que se estaría induciendo a algunos antiguos propietarios a recuperar tierras que realmente no pretenden y por eso, cuando se da el proceso, no quieren regresar.
Igualmente, manifestó que con frecuencia se hallan escenarios en regiones en donde si bien hubo violencia, no necesariamente esta fue la causa del abandono de tierras. Además, dijo que no se pueden cometer dos errores: “Uno no puede identificar a un reclamante como guerrillero, pero tampoco puede identificar a un opositor de buena fe como paramilitar”.
“Los opositores de buena fe tienen derecho y el Estado no puede desconocerlo”, agregó Ordóñez quien estimó que en algunos casos tampoco hubo desplazamiento porque las personas siguieron en la zona.
“Encontramos invasores que fueron adjudicatarios pero que después vendieron las parcelas y hoy aparecen como reclamantes”, asveró Ordóñez.
El Procurador insistió en que “el mismo Estado es consciente de todas estas falencias. La Ley quedó mal hecha. La obligación es corregir errores”.