Colombia

La recuperación de San Andrés puede tomar año y medio

El destino turístico más golpeado en los últimos ocho o nueve meses en el país ha sido el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

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COLPRENSA
12 DIC 2020 - 07:57 AM

El destino turístico más golpeado en los últimos ocho o nueve meses en el país ha sido el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, el cual necesita de la reactivación turística para sobrevivir.

Desde que se decretó la primera cuarentena y el cierre del aeropuerto internacional Gustavo Rojas Pinilla, en marzo pasado, la economía de esta región se fue al piso.

Esto se debe principalmente a que esta región del país, sobrevive del turismo. Esta actividad económica compone el 97,4 % de la supervivencia de la isla, en donde hasta actividades como la ferretería dependen del movimiento de visitantes en la zona.

El 2019 había sido el mejor año en materia de turismo, pero la pandemia y el paso de los huracanes ETA y IOTA, transformaron estas buenas cifras en preocupantes. Las calles de la ciudad dejaron de recibir a miles de turistas, las playas se desocuparon, las tiendas, bares y restaurantes entraron en problemas económicos y la gente tuvo que subsistir con los ahorros de toda la vida.

“Sobrevivir fue difícil, tuve que estirar cada peso que tenía ahorrado y los mercados que envió el gobierno llegaron muchos, pero no los supieron distribuir, algunas personas recibieron mucho otras como yo muy poco, pero gracias a Dios pudimos subsistir”, cuenta a COLPRENSA Zuli Margarita García, habitante de la isla.

Pero ella no fue la única. Yolima Martínez, propietaria de un negocio de recuerdos, dijo que los ahorros les salvaron la vida, y que mucha gente en este momento no se encuentra trabajando y los locales están vacíos, porque “la gente no aguantó la espera, tienen necesidades y buscan otras actividades para sobrevivir”.

El presidente ejecutivo de la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco), capítulo San Andrés, Juan Carlos Osorio, confirma que estos meses no han sido nada fáciles. Primero que todo porque en los primeros seis meses de cierre no se dio ningún movimiento en las registradoras.

Después se comenzó a observar una leve recuperación, que volvió a dejarlo todo como al principio, o peor, tras el paso de la temporada de Huracanes. En estos momentos “hemos tenido una ocupación del 6 %, 7 % y 8 % en los hoteles que pertenecen a la asociación, no mayor en las últimas semanas”, dijo.

Por eso la importancia de la reactivación, el turismo es la llave para que el archipiélago vuelva a la normalidad. “San Andrés está listo para recibir a los turistas, con todos los protocolos de seguridad”.

Añade que en la medida en que las cifras del Covid-19 disminuyan, la confianza de los colombianos irá subiendo y el proceso de reactivación se hará de manera más rápida.

Para entender cómo va este proceso de reactivación del turismo, COLPRENSA habló con Sebastián Ospina, Secretario de Turismo de San Andrés, quien está al frente del proyecto.

- ¿De cuánto se calcula que han sido las pérdidas económicas en el sector turístico de San Andrés por la pandemia y por el huracán IOTA? ¿Cuánto tiempo esperan que tarde esa reactivación?

La dependencia del archipiélago con el turismo es del 97,4 %, así que las cifras se tienen calculadas a partir de esa base. Es una cifra difícil de medir, aún la seguimos calculando porque San Andrés, a pesar de que ya abrió, no está generando los mismos ingresos que generaba antes de la pandemia. Entonces, aunque vamos por un buen camino y se está reabriendo, seguimos en cifras negativas.

Para recuperarnos, esto puede tomar un tiempo bastante considerable, esta recuperación puede tomar un año y medio o dos años, mas o menos, mientras se ve un punto de equilibrio entre las pérdidas que hubo en el sector turismo, que con la dependencia que existe es apenas normal.

- ¿Cuánto dejó de recibir la isla en este 2020?

La manera más fácil de explicarlo es mediante ejemplos. La administración departamental recaudó en 2019, donde se superó el millón de turistas, una cifra bastante considerable, luego pasaron a cero. Asimismo, estuvieron los prestadores turísticos, aquellos que vendían en un mes 20, 30 o 40 millones de pesos. Los hoteles no se quedaron atrás, pues estaban acostumbrados a facturar una cifra aproximada de 1000 a 3000 millones de pesos, y pasaron a un cero absoluto. Entonces, estas cifras son cercanas a una tragedia económica, nosotros vivimos una mini-crisis acá en el archipiélago, que es completamente ajena a la crisis que está viviendo el país en su totalidad.

- ¿Cuántos empleos se han perdido y cuántos se han recuperado?

Este panorama es difícil, pero depende del caso. Es decir, por ejemplo aquellos operadores que tenían una nómina compuesta y formalizada, muchos de ellos estuvieron en stand by, muchos de ellos pagaron salud y pensión, muchos de ellos incluso siguieron pagando parte del salario en esta época de pandemia. Sin embargo, otros que no hacen parte de una nómina, que eran independientes y que no estaban sujetos a la formalidad, si llegaron a cifras cero y les tocó dedicarse a otras actividades mientras el turismo volvía a su punto normal.

- ¿A qué otra actividad recurre la gente que pierde su trabajo en el sector turístico? ¿Han identificado un problema de aumento de la informalidad?

La pesca apareció como un bálsamo, como una actividad complementaria en este tiempo de pandemia, muchas personas sobrevivieron a partir de esto. Con respecto al tema de la informalidad, está ya se encontraba antes de la pandemia y como los empleos se perdieron directamente de esa fuente, lo que se logró observar es que la gente está buscando formalizarse, principalmente porque se dieron cuenta de todos los beneficios a los que no pudieron acceder por no estar formalizados. Pero no solo en el punto de vista del Registro Nacional de Turismo, si no bancario, en donde el tema de los ahorros se volvió un tema muy importante.

- ¿Cree que los colombianos han perdido la confianza en viajar a San Andrés?

No lo creo, por el contrario considero que la gente está muy entusiasmada de venir al archipiélago, creo que el miedo es normal, incluso ir a la tienda en cualquier ciudad de Colombia. El virus está latente, hemos aprendido a convivir con él, las personas ya saben los riesgos que asumen al momento de salir de sus casas, pero aquí en la isla estamos siendo muy precavidos con todo el tema de bioseguridad y los alojamientos han sido muy estrictos con esto, y se les ha pedido que no bajen la guardia. Sin embargo, es importante recordar que esto también depende del turista y de su autocuidado.

- ¿Cómo se está preparando el sector turístico de San Andrés para recibir a los turistas?

Este tiempo de pandemia sirvió para que los operadores turísticos tomaran conciencia sobre la importancia del autocuidado, de cuidar al visitante y la isla se ha preparado en el sentido de recibimiento desde el mismo aeropuerto, desde los mismos taxistas, hasta los alojamientos en donde no existe ninguno que no te solicite una prueba de tamizaje.

- ¿Por qué San Andrés no es solo playa y mar, que lo hace único?

San Andrés no es solo playa y mar, porque dentro de su playa y mar hay muchas cosas. La reserva de biosfera no se refiere solamente a la parte ambiental, esta tiene un componente étnico y social muy fuerte, es una población que tiene una forma de ver el mundo distinto, que habla un idioma totalmente distinto, que tiene una gastronomía distinta y unas costumbres que son totalmente diferentes a las del resto del país, esto nos hace únicos.

Por eso San Andrés tiene un componente mucho más fuerte que el sol y la playa, que es lo que hemos vendido siempre, pero la invitación después de esta pandemia es a conocer un poco más lo que el destino tiene por dentro, las personas que lo componen y todas sus costumbres.

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