La renuncia del ahora exsenador Eduardo Pulgar parece ser una maniobra usada normalmente para evitar que la Corte Suprema de Justicia adelante las investigaciones en su contra. Cabe mencionar que Pulgar está ante los estrados judiciales por presunto soborno a un juez de la costa atlántica
Pulgar, quien hacía parte del Partido de la U, presentó su renuncia el pasado viernes, precisamente, mientras la Corte Suprema le rechazaba la solicitud de su defensa de descartar como prueba los audios e interceptaciones en las que se le escucha presionando al juez.
El exsenador, quien permanece privado de la libertad desde el pasado 3 de diciembre en la cárcel La Picota de Bogotá, ha adelantado una serie de maniobras judiciales que han culminado en el aplazamiento de las diligencias tanto penales como disciplinarias.
El panorama de Pulgar parece asemejarse al del también exsenador Álvaro Uribe Vélez, quien renunció a su cargo una vez la Corte Suprema de Justicia le abrió investigación en su contra por manipulación de testigos y le impuso medida de aseguramiento en su lugar de residencia.
En el caso del expresidente Uribe el expediente pasó a la Fiscalía General debido a que los presuntos ilícitos cometidos no fueron en el marco de sus funciones como aforado, situación diferente a la de Pulgar, según expuso el penalista Iván Durango, quien aseguró que “su actuación si se le puede endilgar como actuación dentro de sus funciones y beneficio de su labor dentro del Congreso”.
Para el penalista, la Corte deberá revisar si finalmente el proceso queda en manos de la Fiscalía o si por el contrario continúan con las indagaciones. En caso de que la determinación del alto tribunal sea remitirlo al ente acusador, será potestad del mismo evaluar las pruebas y evidencias que llevarían a una imputación de cargos o un posible archivo.
EN LO DISCIPLINARIO
En materia disciplinaria, el exsenador también dio su batalla. En diciembre pasado, momento en el que se instaló el juicio en la Procuraduría, la defensa de Pulgar expuso que el órgano de control no era el competente para avanzar con su indagación.
La defensa de Pulgar adujo, en su momento, que era potestad del Comité de Ética del Congreso de la República la que debía adelantar tal indagación. El conflicto de competencia llegó al Consejo de Estado y este no les dio la razón.
El 15 de diciembre pasado, el Consejo de Estado determinó que el comité no tenía competencia sobre los hechos por los que es investigado Pulgar, por lo que el expediente quedó nuevamente en el despacho de un procurador, no obstante, desde que entró en vigencia la administración de Margarita Cabello, el caso no se ha movido, en cuanto a diligencias en juicio se refiere.
En este caso puntual, la Procuraduría estimó necesario abrir indagación contra Pulgar por el presunto soborno a un juez con el que pretendía recibir beneficio a favor de terceros.
El Ministerio Público, en su momento aseguró que, la indagación preliminar se abrió con la finalidad de verificar la ocurrencia los hechos, determinar si son constitutivos de falta disciplinaria y establecer si se ha actuado al amparo de una causal de exclusión de responsabilidad.
