Ante acciones y recientes medidas para regularla y al reiterar la importancia democrática de la Protesta Pacífica ajena a actos violentos e ilícitos, la Sala Civil de Corte Suprema de Justicia revocó más de cinco tutelas de manifestantes que llegaron al alto tribunal por la muerte de Javier Ordóñez ocurrida en septiembre de 2020.
En este caso, el tutelante manifestó que, el 9 de septiembre, miembros de la Policía Nacional, al parecer, asesinaron a Javier Ordóñez, situación por la que se realizaron una serie de manifestaciones públicas en Bogotá que culminaron en disturbios y la muerte de más de cinco personas.
Pese a que el alto tribunal revisó cada una de las acciones, negó las tutelas, debido a que el Gobierno ya ha tomado medidas para regular la protestas, además, porque la Fiscalía y la Procuraduría tiene investigaciones avanzadas por la muerte violenta de ese ciudadano y los disturbios posteriores a su deceso.
“Considera esta Sala relevante señalar que las protestas pacíficas son, como se indicó, una herramienta fundamental de la democracia”, resalta el alto tribunal y añade que acorde con la situación de salud pública que se vive en el mundo por el COVID-19 y a la declaratoria de emergencia sanitaria en el territorio nacional, en ningún municipio del territorio nacional se podrán habilitar espacios o actividades presenciales que impliquen aglomeración de personas, de conformidad con las disposiciones de aislamiento y de protección.
De manera que es pertinente hacer un llamado a la ciudadanía y a las autoridades, para que la prevención del Covid-19 sea una prioridad y, por tanto, que se impongan todas las sanciones del caso, se respeten y cumplan los protocolos y medidas de bioseguridad en estas jornadas, siendo imperioso que este aspecto sea considerado en forma concreta desde la planeación de las relatadas manifestaciones pacíficas.
