La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios tomó posesión este martes de la Empresa de Servicios Públicos de Providencia y Santa Catalina, porque, según la entidad, no tiene la capacidad estructural y financiera para garantizar los servicios de acueducto, alcantarillado y aseo a los habitantes de estas islas.
Según la Superintendencia, la empresa está incursa en las causales 59.1 y 59.5 de la Ley 142 de 1994, que se refieren a deficiencias recurrentes en aspectos técnicos, operativos, administrativos y financieros que ponen en riesgo la prestación de servicio.
La entidad también encontró incumplimientos normativos y regulatorios, escaso recaudo de tarifa, baja cobertura de acueducto y aseo y casi nula de alcantarillado.
La Superintendencia tiene un año para adelantar el proceso de toma de posesión, término que podrá ser prorrogado, en caso de ser necesario.
“El esquema de prestación actual de P&K no es sostenible debido al bajo recaudo de la facturación, insuficiencia financiera, ausencia de permisos ambientales para la actividad de disposición final de residuos; así como dificultades para obtener los insumos y equipos necesarios para el tratamiento del agua, y las declaratorias de calamidad pública y urgencia manifiesta expedidos por la alcaldía de Providencia y Santa Catalina, tras el paso del huracán Iota”, manifestó la superintendente, Natasha Avendaño.
“A pesar de las medidas de inspección, vigilancia y control que adelantamos antes y después del paso del huracán, que causó daños en el 98% de la infraestructura en las islas, no se evidenciaron mejoras en la prestación de los servicios, lo que nos llevó a tomar posesión de la empresa para garantizar a sus habitantes la efectiva prestación de los servicios públicos”, agregó.
La superintendencia designó como agente especial de naturaleza jurídica a las Empresas Públicas de Medellín, EPM, con el argumento de que se requiere un direccionamiento técnico de alto nivel, que actúe en conjunto con el Gobierno Nacional para la reconstrucción de Providencia y Santa Catalina.
