Se trata de Jamundí y Dagua en el Valle del Cauca; y de Buenos Aires, Santander de Quilichao, Suárez, Morales, Cajibío, Miranda, Corinto, Caloto, Guachené, Toribío, Jambaló y Caldono, en el Cauca, detalló la Defensoría.
El temor es que los frentes Jaime Martínez y Dagoberto Ramos de esas disidencias pongan en riesgo a los habitantes de esos municipios debido al uso indiscriminado y desproporcionado de la violencia que puedan atentar contra los principios del derecho internacional humanitario. Lea aquí: Estas son las tres ciudades con mayor informalidad en Colombia
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La Defensoría recordó que los disidentes del EMC han ejecutado acciones armadas, incluido el uso de artefactos explosivos, contra estaciones de policía, bases militares y puntos de control de las autoridades en esos departamentos, sin importar los efectos negativos sobre la población civil. Lea aquí: Gobierno anuncia que finalmente no elevará la tarifa de energía
Carlos Camargo, defensor del Pueblo, valoró los “esfuerzos” de paz del gobierno con los distintos grupos armados ilegales, pero urgió por la implementación de “medidas preventivas” en estos 14 municipios.
“Requerimos acciones que demuestren que los grupos armados ilegales tienen una voluntad de paz genuina; no queremos que los grupos armados sigan burlando el anhelo de paz que tenemos todos los colombianos”, afirmó el funcionario.