La elección de José Ismael Peña como nuevo rector de la Universidad Nacional de Colombia ha generado una gran controversia y malestar en la comunidad estudiantil, profesoral y de egresados.
La decisión del Consejo Superior Universitario (CSU) ha sido objeto de duras críticas debido a la preferencia que había mostrado la comunidad universitaria en consultas previas por Leopoldo Múnera como candidato favorito.
Múnera, reconocido por su destacada trayectoria académica y su amplia experiencia en la universidad, habría obtenido una clara victoria en la consulta, con un 34.4% de apoyo; sin embargo, la elección del CSU provocó un fuerte rechazo por parte de los estudiantes, quienes lo expresaron en una asamblea este miércoles, 3 de abril, declarando un paro indefinido en la institución. Lea aquí: Keralty, dueño de Sanitas, considera que la intervención es arbitraria e ilegal
El exrepresentante estudiantil, Ronald Vargas, anunció a través de sus redes sociales el inicio del paro en la sede Bogotá y destacó que la protesta no se limita solo a esta sede, sino que también se extenderá a las sedes de Manizales y Medellín.
La comunidad académica exige el reconocimiento de Leopoldo Múnera como rector legítimo y rechaza las reformas adelantadas por la actual administración. Lea aquí: Ministro de Salud dice estar preocupado por intervención a Sanitas
Esta situación ha trascendido más allá de la sede Bogotá, llegando hasta el Gobierno Nacional, donde se cuestiona la discrepancia entre la elección del CSU y los resultados de la consulta electrónica.
La defensa por la democracia y el respeto a la voluntad expresada en las consultas son los principales argumentos de los manifestantes.
El profesor Leopoldo Múnera, presente en la asamblea, se declaró en desobediencia civil, afirmando que su acción está dentro de los límites del derecho, la ética y la justicia. Este hecho fue aprovechado por el presidente Gustavo Petro, quien destacó la importancia de la asamblea estudiantil como un ejemplo del “modo constituyente”.
