Un joven indígena de la comunidad awá fue asesinado presuntamente por disidencias de las FARC en una zona rural de Tumaco, Nariño, según informaron organizaciones sociales. Hernando Pai Cuasaluzan, de 24 años, fue abatido por un grupo armado de la Segunda Marquetalia que opera en la región, según la Organización de Resguardos Indígenas del Pueblo Awá del Pacífico.
El pasado fin de semana, la representante del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en Colombia, Juliette de Rivero, instó a las autoridades colombianas a la “búsqueda inmediata y localización sanos y salvos” de cuatro menores indígenas awá desaparecidos en Ricaurte, Nariño. “El pueblo awá sufre el riesgo de exterminio físico y cultural”, recordó de Rivero, exhortando a “implementar medidas de prevención y protección más eficaces para garantizar los derechos del pueblo awá y su niñez”. Lea aquí: Colombia pide que se auditen actas y no reconoce ninguna victoria en Venezuela
Los awá, un pueblo indígena declarado en proceso de exterminio hace más de una década, habitan en varios resguardos del suroeste de Colombia y en la frontera con Ecuador, enfrentando constantes amenazas de grupos armados que se disputan el territorio. Además, denuncian desplazamientos forzados, intimidaciones, amenazas, confinamientos, instalación de minas antipersona y control de caminos. Lea aquí: Corte Suprema desmiente inspección en el Congreso por caso de la UNGRD
Golpe a las disidencias
Este martes al mediodía, la Armada de Colombia reveló detalles de una operación llevada a cabo contra disidencias en el departamento de Cauca.
Según la institución naval, en colaboración con el Ejército Nacional, se logró localizar y destruir “un laboratorio donde se procesaban hasta tres toneladas de pasta base de coca mensualmente”. Este laboratorio estaba bajo el control de las disidencias autodenominadas frente ‘Rafael Aguilera’.
Los uniformados, tras un trabajo previo de inteligencia, se dirigieron a Puerto Saija, una zona rural del municipio de Timbiquí, donde encontraron una estructura artesanal de más de 25 metros de ancho por cinco metros de largo. En el lugar “se hallaron 720 galones de insumos líquidos y 640 kilos de insumos sólidos, entre otros elementos utilizados para el procesamiento de pasta base de coca”, informó la Armada de Colombia.
Especialistas de la Armada concluyeron que la destrucción de este laboratorio impedirá a las disidencias producir tres toneladas de base de coca cada mes.
Según el Sistema Integrado para el Monitoreo de Cultivos Ilícitos – Simci, de Naciones Unidas, “la pasta base de coca es el primer subproducto que se extrae de la hoja de coca, para después ser sometido a un proceso de refinamiento y eliminación de impurezas, a través del cual se obtiene la base de coca y se transforma hasta el clorhidrato de cocaína”.

