El presidente Gustavo Petro llegó al municipio de Tibú, Norte de Santander, para tratar la grave situación de violencia que se vive hoy en el Catatumbo.
La llegada del mandatario fue motivada por habitantes y autoridades locales, quienes pidieron la presencia del Gobierno Nacional para tomar medidas urgentes, pues esta zona del país se ha vuelto, calificado desde el mismo gobierno, un “baño de sangre”.
Esta ola de ataque se desató esta misma semana, cuando ocurrió una masacre en la que perdieron la vida tres miembros de una misma familia, incluyendo a un bebé de 6 meses. Solo un niño de 10 años sobrevivió a este suceso. Lea aquí: Catatumbo: Bebé y sus padres habrían sido asesinados por un documental

Las víctimas fueron identificadas como Miguel Ángel López, su esposa Zulay Durán Pacheco; y su hijo de seis meses, Miguel Herney López, cuando se movilizaban en un coche fúnebre de su propiedad, en la vía que conecta Tibú con Cúcuta, en El Catatumbo.
Desde entonces, miles de habitantes de esta zona del país viven en total terror y suspenso, pues se presentó también un enfrentamiento entre las Disidencias y el ELN, que según datos de la Defensoria ya deja 30 personas muertas y otras más en total confinamiento.
El presidente Petro llegó al territorio afectado acompañado de la directora del Dapre, Laura Sarabia; el Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo; el ministro de Educación, Daniel Rojas; y la cúpula militar al mando del Comandante de las Fuerzas Militares, Francisco Cubides. Lea: 300 soldados refuerzan operaciones contra la FARC y el ELN en el Catatumbo

Tras el arribo a Norte de Santander, se espera la realización de un consejo de seguridad para tomar medidas frente a la grave situación de inseguridad en el Catatumbo.
Se esperan nuevas medidas tras el despliegue 300 uniformados en la región del Catatumbo con el objetivo de reforzar la capacidad ofensiva de las tropas y neutralizar los actos de violencia por el enfrentamiento entre el ELN y las disidencias de las Farc.

