Luego de varios días de enfrentamientos, Ecopetrol informó que, la crisis en el Catatumbo, marcada por la violencia, los desplazamientos forzados y las amenazas, no solo afecta la seguridad de las comunidades, sino que también podría generar un corte en los servicios públicos de gas en varias zonas de Norte de Santander.
En los campos de Tibú, Sardinata y Oripaya, ubicados en esta región, se producen cerca de 1.900 barriles equivalentes de crudo y 4 millones de pies cúbicos de gas diariamente. No obstante, la intensificación del conflicto armado amenaza con interrumpir estas operaciones, afectando a miles de usuarios y al suministro energético regional.
Para mitigar los riesgos, Ecopetrol activó planes de continuidad operativa, lo que implica trabajar con personal mínimo vital y restringir la movilidad en las áreas afectadas, garantizando la seguridad tanto de los empleados como de las comunidades cercanas. Sin embargo, la empresa advierte que un aumento de la violencia podría llevar a restricciones en el suministro de gas y crudo en Tibú y Cúcuta, comprometiendo gravemente el abastecimiento energético de estas localidades. Le puede interesar: Crisis en Catatumbo: MinInterior envió equipos para atender emergencia
#ÚltimaHora | Activamos en el #Catatumbo plan de continuidad operativa con el personal mínimo en los campos.
— Ecopetrol (@ECOPETROL_SA) January 20, 2025
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En caso de que la situación se agrave, Ecopetrol podría verse obligada a suspender temporalmente los contratos y las actividades en la zona. Esto impactaría directamente a cerca de 300 contratistas, quienes dependen de las operaciones en los campos mencionados. La compañía explicó que esta medida sería inevitable ante la imposibilidad de operar de manera segura y habitual.
A pesar de este escenario, Ecopetrol expresó su solidaridad con los habitantes del Catatumbo y reafirmó su compromiso con la continuidad operativa en condiciones adecuadas. La empresa también llamó la atención sobre la urgencia de resolver la crisis de seguridad en la región para garantizar no solo la estabilidad del sector energético, sino también el bienestar de las comunidades afectadas.

