Las deportaciones en Estados Unidos siguen dejando historias de dolor y desarraigo en millas de familias inmigrantes. Un caso reciente ha causado indignación en la comunidad latina: el de Gladys y Nelson González, una pareja colombiana que, tras más de 30 años en el país, fue deportada abruptamente en febrero luego de una cita rutinaria con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Gladys y Nelson, de 55 y 59 años respectivamente, llegaron a Estados Unidos en 1989 en busca de un mejor futuro. Durante más de tres décadas, trabajaron, formaron una familia y se establecieron legalmente en el país. Desde el año 2000, cumplieron con todos los requisitos migratorios, presentándose periódicamente ante las autoridades para regularizar su estatus. Lea también: Movistar se va de Colombia: razones y qué pasará con sus suscriptores
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Sin embargo, su última cita con el ICE tomó un giro inesperado. En lugar de seguir con su proceso habitual, fueron detenidos y deportados de inmediato, sin oportunidad de despedirse de sus seres queridos ni resolver su situación legal.
El impacto en su familia y la lucha por regresar a EE.UU.
Los González dejan atrás a sus tres hijas: Gabby (23 años), Stephanie (27 años) y Jessica (33 años), quienes nacieron en EE.UU. y han iniciado una batalla legal para lograr el regreso de sus padres. Lea: Ya puedes inscribirte en la prueba Saber 11 del Icfes: fecha y detalles
Este caso ha generado un fuerte debate sobre las políticas migratorias y el impacto de las deportaciones en familias que llevan décadas contribuyendo a la sociedad estadounidense. Mientras tanto, las hijas de los González no cesan en su lucha por reunirse con sus padres y revertir la decisión que los separaron de la vida que construyeron en EE.UU.