En medio de la investigación contra el menor de 15 años que disparó al exsenador y precandidato presidencial, Miguel Uribe Turbay, durante un evento político en el barrio Modelia, en Bogotá, han salido a la luz nuevos datos y actitudes que dejan un sabor amargo.
El periódico El Tiempo conoció que el joven, ya imputado por la Fiscalía General de la Nación por los delitos de tentativa de homicidio y porte ilegal de armas, mostró una actitud completamente fría durante la audiencia de legalización de su aprehensión e imputación. Según testigos presentes en la diligencia, “ni siquiera parpadeó ni bajó la cabeza” cuando le mostraron la trayectoria de los disparos y el daño causado al político.
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Asistentes a la audiencia lo describieron como un joven que “al parecer no entendía la magnitud de su conducta”, incluso al enfrentarse a las imágenes de Medicina Legal que detallaban las heridas. Le puede interesar: ¿Cuál es el estado de salud de Miguel Uribe? Esto dicen los médicos
Según El Tiempo, el expediente judicial revela que el joven ya tenía antecedentes de comportamiento violento reportados por su colegio, incluyendo un enfrentamiento con un compañero. Además, su abuela, quien lo llamó “mi muchachito” en declaraciones a ese medio, denunció que el menor fue víctima de violencia intrafamiliar.
Menor que atacó a Miguel Uribe “actuó con frialdad”, según expertos
Aunque no posee antecedentes judiciales, el oficial (r.) de la Armada Wilton C. Hernández, entrenado por el FBI, el Marshals Service y la Agencia ATF de Estados Unidos en balística, consultado por El Tiempo, afirma que el joven actuó con técnica y frialdad, lo que podría indicar entrenamiento.
“Calculó el acto, observó el objetivo con calma, tomó posición lateral, sacó el arma de forma técnica y la empuñó con sus dos manos para contrarrestar la fuerza de disparo”, explicó Hernández.
Las autoridades han intentado contactar al padre del menor señalado por el atentado y las respuestas siempre han sido negativas. De hecho, ya ha dejado claro que no quiere saber nada de él. A El Tiempo, incluso, le colgó el teléfono en dos ocasiones, de acuerdo con el mismo medio.
Uribe Turbay, de 39 años, fue atacado el pasado 7 de junio, en el barrio Modelia, en Bogotá. Desde entonces permanece en una unidad de cuidados intensivos bajo vigilancia médica permanente en la Fundación Santa Fe.