Tras revisar el proyecto del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2026, este lunes, 11 de julio, la Contraloría General de la República presentó sus observaciones preliminares.
Entre los aspectos destacados, la Contraloría señaló el bajo nivel de ejecución del gasto público a junio de 2025, que se sitúa en un 37,7%, cifra que representa una disminución en comparación con el mismo periodo del año anterior, y que preocupa por su posible impacto en la eficiencia del gasto y los bienes y servicios necesarios para el país.
En ente de control también manifestó su preocupación por el creciente déficit fiscal, que para 2025 se espera sea del 7,1% del PIB, superando los límites establecidos por la regla fiscal. Esta situación se ha visto agravada por la activación de la cláusula de escape fiscal, una medida tomada por el Gobierno debido a la falta de alternativas fiscales inmediatas. A pesar de la expectativa de una reforma tributaria que incrementaría los recaudos, no se vislumbra un plan de ajuste fiscal claro que permita recuperar el equilibrio fiscal. Le puede interesar: Radican ante el Congreso el Presupuesto General de la Nación 2026

“El país necesita una estrategia integral de responsabilidad fiscal que combine eficiencia del gasto, realismo en los supuestos de ingreso y medidas estructurales para fortalecer el crecimiento económico y la equidad social”, dijo la Contraloría.
Presupuesto General de la Nación para 2026: esta es la cifra
El pasado 30 de julio, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, radicó ante el Congreso de la República el proyecto de ley del Presupuesto General de la Nación (PGN) para el año 2026, sobre este, la Contraloría destacó que depende de una reforma tributaria aún no aprobada, lo que genera incertidumbre en las proyecciones fiscales.
El proyecto de presupuesto, que alcanza un monto de $556,9 billones, incluye un desbalance implícito de $26,3 billones, que se espera cubrir con los ingresos provenientes de la reforma tributaria.
Sin embargo, el órgano de control cuestionó las estimaciones de recaudo tributario, al señalar contradicciones entre los supuestos de crecimiento económico y la caída proyectada del recaudo tributario, que contrasta con las expectativas de crecimiento de la economía.
Finalmente, la Contraloría concluyó que el país requiere una estrategia integral de responsabilidad fiscal que combine la eficiencia del gasto público, un enfoque realista en las proyecciones de ingresos y medidas estructurales para fortalecer tanto el crecimiento económico como la equidad social.
