El embajador de Venezuela en Trinidad y Tobago, Álvaro Sánchez Cordero, cuestionó este sábado el despliegue militar que Estados Unidos mantiene en aguas del Caribe y acusó a Washington de poner en riesgo la seguridad de toda la región con el envío de buques de guerra, submarinos y marines.

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Redacción MundoDurante una declaración en San Fernando, al suroeste de Trinidad y Tobago, el diplomático advirtió que la operación norteamericana constituye una violación a acuerdos internacionales que prohíben la presencia de armas nucleares en América Latina. “Esta poderosa y agresiva plantilla de Estados Unidos debería estar en el océano Pacífico y no en el Caribe”, expresó Sánchez Cordero. Lea: Advierten que despliegue militar de Estados Unidos pone en riesgo a la región
El funcionario hizo referencia al Tratado de Tlatelolco de 1967, que declaró a América Latina y el Caribe como territorios libres de armas nucleares, y señaló que el despliegue de un submarino con estas capacidades no solo compromete a Venezuela, sino a toda la región. “Esta imprudente e irresponsable acción arriesga no solamente a Venezuela, sino a todo país de Latinoamérica y el Caribe. No es solo una amenaza hacia nuestro país, sino a todos”, subrayó.
Venezuela niega vínculo con narcotráfico
La presencia de fuerzas militares estadounidenses responde, según Washington, a una estrategia para frenar el narcotráfico. En la operación se incluyen submarinos, buques y alrededor de 4.000 marines. Sin embargo, el embajador rechazó las acusaciones que vinculan al Gobierno de Nicolás Maduro con actividades ilícitas.
De acuerdo con Sánchez Cordero, “toda la cocaína y demás cargamentos de drogas se transportan desde el océano Pacífico hacia Estados Unidos”, al tiempo que reiteró que Venezuela “no tiene nada que ver con narcotráfico”. En ese mismo sentido, criticó a medios internacionales por proyectar una imagen de su país como “un estado vendedor de drogas, fallido y fugitivo”.

El diplomático aseguró que la verdadera intención del despliegue estadounidense es política. “Cualquier persona capacitada que aprecie la paz, la estabilidad y el progreso en Latinoamérica y el Caribe debería rechazar esta acción por parte de Estados Unidos. Esto está más relacionado con preservar a la región como una zona de paz”, sostuvo.
Escalada de tensiones en el Caribe
La misión permanente de Venezuela ante Naciones Unidas denunció esta semana que Washington prepara el envío de “un crucero lanzamisiles” y “un submarino nuclear de ataque rápido” a las costas venezolanas. Para Caracas, estas maniobras forman parte de “acciones hostiles” de la Administración de Donald Trump y representan “una grave amenaza a la paz y la seguridad regionales”.
En respuesta, el Gobierno de Maduro anunció que reforzará con buques de mayor envergadura sus propias operaciones contra el narcotráfico en el Caribe. Esta decisión se conoció luego de que el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, confirmara que la estrategia norteamericana cuenta con el respaldo de varios países de la región, entre ellos Argentina, Paraguay, Ecuador, Guyana y Trinidad y Tobago.
El aumento de la presión se suma a la recompensa de 50 millones de dólares que Estados Unidos ofrece por información que lleve a la captura de Nicolás Maduro, a quien acusa de violar su legislación sobre narcóticos. Mientras tanto, Venezuela insiste en que las maniobras militares son un intento de propiciar un cambio de régimen bajo el argumento de la lucha antidrogas.
