El Gobierno del presidente Gustavo Petro radicó este lunes 1 de septiembre ante el Congreso de la República su tercera reforma tributaria, con la que espera recaudar $26,3 billones. Estos recursos serían clave para financiar parte del Presupuesto General de la Nación (PGN) de 2026, que asciende a $557 billones. Lea también:El vehículo con más accidentes viales en Cartagena en el 2024
La iniciativa, denominada Ley de Financiamiento, se presenta en un escenario político complejo: un año preelectoral, una oposición fortalecida y un Congreso dividido, factores que ponen en duda la aprobación de la que podría convertirse en la reforma tributaria más ambiciosa de las últimas dos décadas.
“Con la radicación, cumplimos con el compromiso de que el proyecto de ley de presupuesto se tramite y se discuta paralelamente con la ley de financiamiento. Esperamos que haya un debate serio y responsable, en el cual se escuchen las opiniones de los diferentes actores. Hay que garantizar la estabilidad económica y fiscal del país”, manifestó Ávila en la Secretaría de la Cámara.
Principales puntos de la reforma tributaria
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, explicó algunos de los ejes centrales del proyecto:
- IVA: revisión de beneficios aplicados a bienes y servicios consumidos por personas de altos ingresos. La canasta familiar no será gravada.
- Impuesto de renta y patrimonio: aumento de la progresividad.
- Impuesto al carbono: incremento que impactará en gasolina, ACPM y combustible para aviones.
- Licores, tabaco y cervezas: mayores cargas tributarias que afectarían los ingresos departamentales.
- Juegos de suerte y azar en línea: tributación permanente del 19%.
- Ganancias ocasionales: aumento del 15% actual a un rango entre 20% y 25% en herencias, donaciones, premios y venta de inmuebles.
- Impuestos saludables: gravámenes a bebidas azucaradas, lácteos procesados, quesos, carnes frías y panadería.
- Dividendos, arrendamientos e intereses: inclusión en el esquema tributario.
- Estampilla: para enajenaciones de propiedades superiores a $800 millones.
El Gobierno insiste en que el proyecto es fundamental para garantizar la sostenibilidad fiscal del país. Sin embargo, el ambiente legislativo no parece favorable.
En 2022, Petro logró aprobar una reforma que recaudó $11 billones, pero en 2024 fracasó otra que buscaba $12 billones. Ahora, la meta de $26,3 billones supone un desafío aún mayor.
El presidente de la Comisión Tercera del Senado, Jairo Castellanos, anticipó la resistencia: “A la reforma tributaria que anuncia el Gobierno la estudiaremos y le daremos cristiana sepultura”.
Por su parte, el presidente del Senado, Lidio García, reconoció la dificultad política: “Una reforma tributaria no es amable para los políticos y es bastante impopular en un año preelectoral”.

