Mientras avanzan las investigaciones por la muerte de Valeria Afanador, la niña de 10 años cuyo cuerpo fue hallado sin vida en Cajicá tras permanecer desaparecida por más de dos semanas, el abogado del colegio Gimnasio Campestre Los Laureles se refirió a la existencia de una póliza de seguros que cubriría a los estudiantes en casos de accidentes o fallecimientos.
Francisco Bernate, representante legal de la institución, aseguró que este respaldo financiero sería aplicable en caso de que las autoridades determinen algún tipo de responsabilidad del colegio frente a la tragedia. Según sus declaraciones, la cobertura de la póliza no es menor y se trata de un monto considerable.
“En el escenario de la responsabilidad sería una eventual reparación, ya sea de parte del colegio o por qué no, de parte de las autoridades, que de manera reiterada dijeron que el colegio estaba perfecto y que hicieron todos los análisis del caso y dijeron que estaba perfecto”, explicó Bernate en una entrevista concedida a La Red Viral. Lea: Caso Valeria Afanador: esto hizo la rectora al saber sobre su desaparición
Una póliza “bastante generosa”, según Bernate
El abogado señaló que la póliza contratada por el colegio es con la aseguradora Sura y que se renovó este mismo año. Subrayó que no se trata de una suma limitada como 100 millones de pesos, sino de una cifra mucho mayor.
“No tengo el monto exacto, pero sé que es un número relevante. Sé que pasa de 9 ceros, es un número muy importante, pero no tengo el monto exacto en pesos (...)”, afirmó.
Añadió además que esta póliza es conocida por la comunidad educativa y que incluso ha servido como garantía de tranquilidad para los padres de familia. “Sí sé que es una póliza que se renovó este año y que además a todos los padres y a toda la comunidad se les dio a conocer la existencia de esta póliza porque pues de alguna manera les daba tranquilidad frente a sus hijos, que pudieran ellos saber que cualquier cosa que les pasara, que se cayó, que se pegó, que se fracturó, todo lo iba a asumir esa póliza de seguros”.
Debate por responsabilidades en la desaparición de la menor
En cuanto a las presuntas responsabilidades, Bernate reconoció que hubo dos docentes a cargo de la vigilancia de los estudiantes el día en que Valeria desapareció. Según el abogado, ambos profesores han admitido que se descuidaron en sus labores de supervisión.
“Sí había dos profesores que estaban al frente, una del cuidado y de la atención a la menor mientras tomaban la merienda en un salón y otro de cuidar el lugar donde ellos estaban jugando”, detalló.
El defensor descartó, sin embargo, que la rectora de la institución tenga responsabilidad directa en lo ocurrido. Aseguró que su labor no consiste en supervisar de manera individual a cada estudiante durante los recreos, pues esa tarea recae en los docentes.

Bernate también rechazó versiones sobre un presunto ocultamiento de información por parte del colegio. Señaló que los registros internos muestran que los profesores comenzaron a buscar a la menor apenas notaron su ausencia. “Vemos que los profesores comienzan a alarmarse pasadas las 11 de la mañana y comienza la búsqueda de la menor (...) podrán ver que se que se actuó tan pronto se tuvo conocimiento de esta situación, pues conforme a la ley”, puntualizó.
Familia de Valeria exige imputaciones
Por su parte, Julián Quintana, abogado de los familiares de Valeria Afanador, reiteró que el colegio sí incurrió en omisiones graves y que la Fiscalía debe actuar en consecuencia. “Pediremos a la Fiscalía imputar a la rectora y a dos profesores del Gimnasio Campestre Los Laureles este homicidio. Sus graves omisiones le arrebataron la vida. No permitiremos que este crimen quede en la impunidad”, manifestó.
La investigación continúa bajo la lupa de las autoridades judiciales, mientras la comunidad de Cajicá y la familia de la menor esperan respuestas sobre lo ocurrido aquel 12 de agosto, cuando Valeria fue vista por última vez en inmediaciones de una cerca dentro del plantel educativo.
