La Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) respondió a las críticas generadas por el requerimiento enviado a varios medios televisivos del país, en el que pedía información relacionada con sus contenidos.
El documento solicitaba detallar políticas internas sobre imparcialidad y veracidad, así como soportes de reuniones editoriales, lo que desató preocupación por un posible intento de censura.
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Según explicó la comisionada Andrea Muñoz, la intención del requerimiento no fue ejercer control sobre los contenidos, sino conocer las buenas prácticas en materia de pluralismo informativo. “Buscamos entender cómo los medios garantizan la imparcialidad y protegen a las audiencias. Es un ejercicio rutinario que realizamos dentro de nuestras funciones”, dijo. Lea: Consejo de Estado limita alocuciones de Petro por “uso desmedido”
La CRC también aclaró que la solicitud no tiene ninguna relación con el reciente fallo del Consejo de Estado sobre las alocuciones presidenciales ni con directrices del gobierno nacional. “No existe injerencia alguna del Ejecutivo en nuestras decisiones. Este requerimiento es completamente independiente”, aseguró Muñoz.
CRC insiste en que el aporte es voluntario
Uno de los puntos más controversiales del documento fue la advertencia sobre posibles sanciones para quienes no entregaran la información dentro del plazo de diez días hábiles. En el texto inicial se señalaba que el incumplimiento podría derivar en “medidas administrativas conforme a la ley”, lo que encendió las alarmas en los gremios periodísticos.
Ante las críticas, la CRC precisó que la entrega de información es de carácter voluntario y no implica la apertura de investigaciones ni procesos sancionatorios. “No estamos pensando en hacer investigaciones o imponer sanciones. Nuestro objetivo es fortalecer la comprensión del ecosistema mediático”, reiteró la entidad.
La CRC insistió en que el ejercicio busca construir un panorama sobre las prácticas de autorregulación en el sector y fomentar la corresponsabilidad entre los actores de la comunicación. “Queremos promover una cultura de comunicación responsable, basada en la transparencia y la pluralidad”, sostuvo la comisionada.
La petición inicial de la CRC a medios televisivos que encendió la polémica
La comunicación oficial pedía a los canales describir cómo seleccionan los temas, fuentes y enfoques de sus contenidos noticiosos, además de detallar si realizan capacitaciones internas o cuentan con mecanismos de autorregulación. También solicitaba copias de actas o soportes de consejos editoriales, aspecto que generó inquietud en los medios.
No obstante, varios medios señalaron que en la comunicación inicial no se especificaba que el requerimiento fuera opcional, lo que pudo generar interpretaciones sobre posibles presiones o limitaciones a la libertad de prensa. La entidad reconoció que hará precisiones en el documento para evitar malentendidos.
Finalmente, la CRC reiteró su compromiso con el respeto a la libertad de expresión y la autonomía de los medios. “Este ejercicio no tiene ningún vínculo con la censura. Los medios conservan plena libertad de programación y expresión”, concluyó Muñoz, anunciando que se revisará la comunicación para aclarar su carácter voluntario.