Cincuenta años después del escándalo que provocó el anuncio del Primer Congreso Mundial de Brujería en Antioquia, la historia parece repetirse. Esta vez, el debate ha surgido en redes sociales a raíz del Festival Popular de Brujería, un evento organizado por Comfama que busca conmemorar aquel hito cultural y reflexionar sobre las distintas formas de espiritualidad.
El festival, que se realizará este viernes 17 y sábado 18 de octubre en el Claustro Comfama, ha despertado reacciones polarizadas. Mientras algunos lo califican de “vergüenza” o “falta de respeto a los valores antioqueños”, otros defienden su propósito pedagógico y su invitación al diálogo sobre la diversidad espiritual.
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“Sabíamos que la palabra brujería podía generar debate, como hace 50 años, pero creemos que estas conversaciones dejan saldos pedagógicos y nos ayudan a desmitificar temas asociados a la espiritualidad en esta región”, explicó Paola Mejía, responsable de Cultura en Comfama.
Festival Popular de Brujería de Comfama reaviva el debate
El término brujería fue también el eje del congreso original de 1975, ideado por Simón González Restrepo, empresario y político antioqueño, hijo del filósofo Fernando González Ochoa. Según el investigador Julián Sánchez González, el evento de entonces agrupaba “exploraciones espirituales subalternas” como la magia, la telepatía y los fenómenos paranormales, en un intento por ampliar el horizonte cultural de la época.
En esta nueva edición, Comfama retoma esa intención de cuestionar prejuicios y abrir espacios de diálogo.
“La palabra brujería tiene connotaciones negativas porque agrupa lo desconocido, lo que genera miedo. Queremos invitar a hablar de estos temas y a reconocer que la ritualidad, en todas las culturas, busca darle sentido al mundo y disminuir los temores”, añadió Mejía.
Un encuentro desde la conversación y el respeto
La programación del festival incluirá charlas, encuentros y espacios de reflexión sobre distintas prácticas espirituales y simbólicas, bajo la consigna “A la sombra de lo diferente, con amor y asombro”, frase del pensador nadaísta Gonzalo Arango.
“Todos nuestros eventos están basados en la conversación, en tejer puentes desde el respeto. Este festival no es la excepción”, enfatizó Mejía.
El debate sobre el festival ha reavivado una discusión más amplia sobre la libertad cultural y religiosa en un país laico. En palabras del artista australiano Liam Young, invitado recientemente al Festival Fotosíntesis en Medellín, “los futuros que imaginamos son los futuros en los que terminamos viviendo”. Y para imaginar, antes hay que hablar.