El Consejo Noruego para Refugiados informó que al menos 250 personas oriundas del Catatumbo abandonaron sus viviendas y cerca de 6.000 están en riesgo de confinamiento y desplazamiento por enfrentamientos entre la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (Eln) y una disidencia de las Farc.
“Cerca de 250 personas, obligadas a huir de sus hogares, han llegado a las ciudades de Cúcuta y Ocaña, en el nororiente de Colombia”, informó la ONG en un comunicado. La región, que hace parte del departamento de Norte de Santander, vive desde mediados de enero una grave crisis humanitaria por la guerra declarada por el Eln contra el Frente 33 de las disidencias de las Farc por el control territorial y de las economías ilícitas en esa parte del país.
Esa disputa ha provocado la muerte de cerca de un centenar de personas y el desplazamiento forzado de miles de campesinos de la región, muchos de los cuales no han podido volver a sus tierras porque la violencia persiste.
“Las personas que habitan en la región del Catatumbo tienen miedo de los combates entre grupos armados organizados. Cientos se están desplazando para salvar sus vidas y necesitan asistencia humanitaria urgente”, dijo el director en Colombia del Consejo Noruego para Refugiados, Giovanni Rizzo.
Igualmente alertó de que “en los próximos días el número de personas podría incrementarse si no se protege y respeta a la población civil”. Le puede interesar: Escándalo en Migración Colombia: condenan a funcionario por tráfico de migrantes
Crisis humanitaria
Según el Consejo, los desplazados recientemente provienen de los municipios de Tibú y El Tarra. “La situación es especialmente preocupante en Tibú, donde la comunidad ha alertado del riesgo de confinamiento y desplazamiento de más de 6.000 personas en el corregimiento de Pachelly”.
El Catatumbo, formado por los municipios de Ábrego, Convención, El Carmen, El Tarra, Hacarí, La Playa, San Calixto, Sardinata, Teorama y Tibú, es una región que, a pesar de ser rica en recursos naturales, tiene altos índices de pobreza y bajos niveles de desarrollo y que, desde hace décadas, es disputada por grupos guerrilleros y paramilitares.
Según cifras de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, se estima que este año, 200.000 personas habrían sido afectadas por el escalamiento del conflicto en esos municipios. Esto significa que “más de la mitad de la población que habita en estos territorios habría sido afectada por el conflicto armado en el 2025”, aseguró el Consejo.
La ONG pidió al Estado colombiano que garantice la protección y asistencia humanitaria inmediata, y a los grupos armados, respetar a la población civil.

